domingo, 16 de febrero de 2014

IN MEMORIAM DE ANTONIO OSORIO


Hacía muchos días que no veía a Antonio. Era el primero que me saludaba cada mañana cuando llegaba a la Plaza de España y ya llevaba él bastante tiempo dándole vueltas a la ovalada Plaza de los Naranjos o estaba sentado en uno de los poyos descansando. Yo siempre le acompañaba durante un tiempo en su paseo o en su descanso en el banco, porque a mí siempre me ha gustado hablar con personas que me enseñen cosas de la vida, y de eso Antonio sabía mucho. Tantos años en contacto con los vecinos de Guadalcanal le había dejado una sabiduría que se notaba en cualquier cosa que le preguntara sobre hechos ocurridos en los últimos cincuenta o sesenta años.
Aunque en la fotografía que pongo está un poco serio mirando al fotógrafo, yo siempre lo recordaré con esa cara risueña con que recibía a todos sus clientes, primero en el Casino Nuevo Círculo (lugar donde está hecha la fotografía) y después en el Bar Nuevo, que él instaló sobre lo que fue el antiguo bar de Los Pepes.
Habíamos quedado en sentarnos un día tranquilamente y hablar de algunas cosas que no tenía clara, para el libro que estoy escribiendo de la Historia de Guadalcanal Siglo XX. Hoy domingo precisamente al bajar al mediodía y ver tanta gente en la Plaza, busqué con la mirada su presencia y me extrañó no verlo con su bastón y su paso vacilante, pero como había llegado más tarde que otros días, pensé que se había marchado ya a su casa y que mañana lo vería.
No será así, porque hace un rato me ha llamado un amigo y me ha dicho que Antonio Osorio había muerto a las cinco de la tarde.

La fuente de la Plaza ha empezado hoy domingo a echar agua por sus tres caños, miro hacia ella y veo a Antonio con su lento caminar enfilar la calle Muñoz Torrado en dirección a su casa. Quizás la fuente presentía este desenlace y ha querido anticiparse a las lágrimas de sus hijos e hijas y a las que muchos amigos derramaremos por ti, Antonio.

Desde aquí queremos hacerle llegar a sus hijas e hijos, nuestro más sentido pésame.

Quisiera terminar con estos versos de Andrés Mirón, de su libro Teoría de las sombras:

                        LA MUERTE

                        La muerte es siempre absurda.
Ni avisa ni se explica.
Asoma de improviso
y no se marcha nunca.
Y para más escarnio
y burla, cuando ella
se instala en lo que fuimos
nosotros ya no estamos.

sábado, 15 de febrero de 2014

ANTONIO MUÑOZ TORRADO – NOVENA NTRA. SRA. DE GUADITOCA - 5

DÍA SÉPTIMO

INFLUENCIA DEL PATRONATO DE MARÍA EN LA FAMILIA

I.- Fundamento firmísimo de la familia es la  piedad religiosa, que es el aroma purísimo que embalsama el  hogar doméstico. Nada importa como conservar la fe cristiana en la familia, que debe ser escuela de toda virtud y espejo de santidad para la buena formación de las generaciones futuras. María de Guaditoca quiere ejercer su patronato de un modo especial sobre las familias; y en justa correspondencia estas deben respirar el ambiente de la piedad. ¡Cuán triste es ver cómo en las familias van desapareciendo las practicas piadosas, y cómo los padres apenas se preocupan de la educación de sus hijos y de estimularlos con el buen ejemplo al cumplimiento de los deberes relígiosos!
II.- También quiere la santísima Virgen de Guaditoca que la caridad sea lazo de unión en la familia que ligue sus miembros entre si y a todos con Dios Modelo de la familia es la de Jesús, María y José en Nazaret, y a su semejanza deben vivir las familias cristianas. La caridad pide que la familia ponga fija su mirada en los intereses supremos de Dios y en los de las almas; y que vayan unidos el respeto a tos mayores y el auxilio mutuo entre todos. Este amor obliga a los padres a velar por la salvación eterna de sus hijos, de los que han de dar cuenta a Dios, y a los hijos a vivir  con respeto y amor hacia sus padres dejándose conducir por ellos hacia su último fin.
III.- Por último, laboriosidad y el trabajo son fuentes de paz y de felicidad para la familia, porque apartan a sus miembros de la ociosidad, raíz de innumerables males. De la casa de Nazaret debe aprender la familia la vida de trabajo. Como sean las familias serán los pueblos y los individuos; por eso Satanás pone especial empeño en descristianizar la familia. Procuremos que nuestra dulcísima Madre de Guaditoca reine en las familias y que la piedad más sincera, la caridad más ardiente y el trabajo asiduo y constante
sean notas características de las familias, para que el hogar sea escuela de virtud y de santidad.

Oración


iVirgen santísima de Guaditoca! Modelo de virtud y de santidad, esperanza de los mortales, luz del cielo, protege a las familias de este pueblo, que se consagran a tí: ten piedad de ellas y haz, celestial Señora que en ellas reine Cristo Jesús; que la piedad y la práctica de las virtudes no se aparten de ellas; que los padres y madres sean espejo de buenas obras para sus hijos y que éstos, dóciles y obedientes a aquellos, protegidos por ti, aprendan y formen sus corazones en las practicas de la Santa Religión, para gloria de tu nombre y felicidad eterna de todos en el cielo. Amén.

DÍA OCTAVO

PÚBLICA PROFESlÓN DE FE CRISTIANA

I.- Hemos de servir a Dios con alma y cuerpo; en lo recóndito del hogar y en público; con palabras y con obras En toda ocasión y momentos estamos obligados a mostrarnos como católicos prácticos. Mal gravísimo es de estos tiempos la cobardía en dar testimonio público de fe cristiana. Así hemos de decidirnos a mostrarnos siempre como verdaderos hijos de Dios, porque a más de cumplir con un imperioso deber, agradaremos a la Santísima Virgen, nuestra Patrona. Sea, pues, nuestra conversación, nuestra lectura, nuestras relaciones con los demás, nuestra vida social, una pública confesión de fe cristiana; pues así merecemos que Cristo nos confiese ante su Padre celestial.
II.- La cobardía de los cristianos en estos tiempos se manifiesta, entre otras cosas, en la falta de asistencia a los actos públicos del  culto: Sale  el Señor a visitar los enfermos y apenas se encuentra quien le acompañe; desiertas están las Iglesias; se omite el cumplimiento del precepto de oír la Misa, y en general, se quebranta a diario y públicamente la ley Santa del Señor, ¡Cuánta tristeza produce esto en el alma! ¡Cuán opuesto a lo que nos pide nuestra Patrona! Vedla  en el gran momento de la aflicción del corazón de Cristo cuando fue levantada en alto la Cruz; allí al pie del Santo Madero, está ella, Reina de fortaleza, dando ejemplo al mundo y siendo nuestro modelo para que confesemos públicamente a Cristo.
III.- Otra necesidad se experimenta y es el abandono en que viven muchos católicos sin acercarse a los Santos Sacramentos en la vida, muriendo muchos privados de ellos. La  Santísima Virgen nos muestra esos Sacramentos como manantiales de vida sobrenatural, y parece decirnos: la gracia que tan grande es y que tan grande me hizo, en ellos está; venid y seréis saciados. En ellos ¡oh cristianos! está la salud del alma y el remedio de sus necesidades. En la Sagrada Eucaristía se  nos da el mismo Cristo, el hijo de María, tal y como está en los cielos, para ser nuestro alimento y vida. Acerquémonos a la Sagrada Penitencia para vestir el alma de la gracia y dispongamos nuestro corazón para recibir a
Cristo Sacramentado. Así fortaleceremos el corazón para practicar la fe.

Oración


¡Virgen Santísima de Guaditoca! Nosotros tus hijos a ti acudimos ¡oh reina y Madre de la fortaleza! para que nos alcances la gracia de confesar siempre a Cristo Jesús, y dar público testimonio  de nuestra fe. Te pedimos por los tibios para que se enfervoricen; por los que viven indiferentes para las prácticas cristianas, a fin de que se esfuercen en su cumplimiento; por los pecadores para que se conviertan; por los que están en peligro próximo de muerte para que mueran reconciliados con Cristo. Danos la gracia de ser cristiano prácticos; para que después de los días de la vida seamos moradores de la eterna Sión Amén

jueves, 13 de febrero de 2014

ANTONIO MUÑOZ TORRADO – NOVENA NTRA. SRA. DE GUADITOCA - 4

DÍA QUINTO

CONSAGRACIÓN DEL CORAZÓN A NUESTRA
PATRONA

I.- Nada más hermoso que el corazón de María formado por la mano del Omnipotente para trono de Dios, no tiene imperfección alguna, está adornado de toda gracia y belleza y dotado de ternura suma y de la más exquisita sensibilidad: solo late para el amor divino, solo vive para Dios; en él puso el Altísimo el más rico vergel de virtudes. Si meditáramos bien en esto, pondríamos en este corazón todos nuestros afectos y él sería el imán dulcísimo de los nuestros. No hay corazón más semejante al de Cristo que el inmaculado de María. Tan grande, tan dichoso es tan digno de nuestro más vivo amor.
ll.- EI corazón de la Santísima Virgen es espejo de la bondad y misericordia divina; sus más tiernos afectos son para nosotros sus hijos. Nuestras culpas y pecados llenan de amargura y dolor corazón tan puro; así como nuestra vida santa le proporciona alegría y júbilo ¡Cuánto debemos aborrecer y detestar el pecado que nos separa del corazón de María, mata la vida sobrenatural de nuestra alma y atrae sobre nosotros la ira del Señor! Por tanto, sea el deseo más vivo de nuestro pobre corazón, vivir consagrado al de nuestra Patrona la Virgen de Guaditoca; aborreciendo y detestando con todas las energías de nuestra alma el pecado, apartándonos de toda ocasión y motivo de cometerlo; y amando de  todo corazón la gracia, único adorno conveniente del alma.
III.- Para ello contamos con el Patronato de la Santísima Virgen de Guaditoca. En el primer instante de su ser quebrantó esta Señora la cabeza de la serpiente infernal y domeñó el pecado. Un triunfo semejante se va repitiendo y renovando en cada uno de nosotros cuando hacemos frente y vencemos a Satanás y la gracia que nos ayuda en esa obra no es otra que la que brota a raudales del corazón de Jesús, como de purísima fuente y llega hasta nosotros por el acueducto, que es María. Confiemos en ella y muy de veras que nos alcance el triunfo sobre el pecado y la gracia de vivir santamente. Nuestra devoción rendida y filial a Madre tan amantísima, será medio seguro de vivir y morir en la gracia del Señor.

Oración


¡Virgen santísima de.6uaditoca! Tú que quebrantaste la cabeza de la serpiente infernal en el primer instante de tu purísimo ser, ten piedad de tus hijos que confiados acuden a tu patrocinio. Alcánzanos la gracia de vivir apartados del pecado y gran aborrecimiento a la culpa; protégenos con tu gracia para que vivamos consagrado nuestro corazón a tí, a fin de ser gratos y aceptos al de tu benditísimo hijo Jesús. Virgen toda hermosa y llena de gracia, alcánzanos del Señor esta gracia a fin de que sirviendo a Dios con todas las veras de nuestra alma podamos después de nuestra muerte gozar de la eterna felicidad. Amén


DÍA SEXTO

SUMISIÓN A LA SANTA IGLESIA

I.- Es la Iglesia santa la obra predilecta de Jesucristo, nacida de su costado, estando pendiente de la Cruz nuestro Redentor; es continuadora de la misión del Verbo humanado cerca de nosotros, y por tanto ligan a la Iglesia  vínculos especiales con María. Para corresponder pues al Patronato de la Virgen bajo el título de Guaditoca, hemos de tener muy en cuenta que la  voz del Hijo de María llega a nosotros por la Iglesia santa. ¡Que amor debemos tener a esta Iglesia bendita, regada y santificada con la sangre de Cristo! Si amamos a Jesús  y a María. Hemos de amar a la Santa Iglesia. ¿Cuál es nuestra conducta acerca de esto?
II.- Al amor a la Esposa de Cristo hemos de unir la obediencia y sumisión a sus leyes y mandamientos. En este respeto acatamiento se conocerá nuestro carácter de hijos de María de Guaditoca. La autoridad de la Iglesia es de Dios; quien a, vosotros oye, decía Jesucristo a sus Apóstoles, a mí me oye y esta autoridad nos enseña y nos manda; su Magisterio, por tanto, es divino ¡Cuantos cristianos preciándose de  tales, no son obedientes a la Santa Iglesia!  ¡Cuán desgraciados son! Desechan las leyes de Dios para gobernarse por su capricho y por apetitos desordenados: llevan la señal del Bautismo en sus frentes y viven como si la Iglesia no ejerciera sobre ellos el derecho de enseñar y mandar. Sea la obediencia a la Iglesia nuestra regla de conducta.
III.- Junto al amor y respeto a la Iglesia católica; debe poner el cristiano el amor y veneración al Vicario de Cristo, cabeza visible de esta Iglesia. Él es el Pastor de toda la grey cristiana; a él entregó Cristo en la persona de San Pedro las llaves del reino de los cielos y le adornó y enalteció con las más sublimes prerrogativas: su oficio, y ministerio le colocan cerca de cada uno de nosotros una protección especial tiene María para con la Iglesia y su piedra fundamental. Un amor especialísimo hemos de poner en nuestro corazón, junto con la reverencia y sumisión, al Vicario de Jesucristo, como medio único y seguro de obedecer al Señor. Esa Iglesia es la nave misteriosa cuyo timón lleva el Pontífice para conducirnos a través del tiempo y llevarnos a las puertas de la celestial Sión.

Oración


iVirgen santísima de Guaditoca! Obra predilecta de tu corazón es la Iglesia Santa, cerca de la cual ejerces el ministerio de Madre y Protectora. Te pedimos nos concedas el vivir y morir dentro de la Iglesia católica: protégela y defiéndela contra todos sus enemigos, extiende y dilata su reino, ampara al Vicario de Jesucristo y alcánzanos amor a la Iglesia y respeto y sumisión a sus leyes y preceptos, para que, viviendo en el seno de esa Madre bendita, unidos en fe y caridad a Jesús, nos veamos libres del naufragio y después de la vida merezcamos vivir en la Iglesia triunfante en el cielo.  Amén.



martes, 11 de febrero de 2014

ANTONIO MUÑOZ TORRADO – NOVENA NTRA. SRA. DE GUADITOCA - 3


DÍA TERCERO

QUÉ PIDE DE NOSOTROS EL PATRONATO DE MARÍA.

I.- Consideremos la obligación que tenemos de corresponder a la gracia de ser María Santísima de Guaditoca, nuestra Patrona. Exige esta merced, primeramente, que nuestro amor sea puro y rendido. Ninguna criatura más digna es de amor, después de Dios, que María: hemos, pues, de amarla porque su dignidad lo pide, su gracia y hermosura lo merecen, y sus relaciones con nosotros, como especial protectora, lo demandan ¡Ah!, cuánto ganaríamos si aprendiéramos amar a la Virgen purísima, con todo el empeño de que somos capaces. Jesucristo mismo es nuestro modelo en el amor a María.
II.- Este amor ha de ser desprendido; hemos de entregarnos en sus manos, poner todo empeño en servirla, oír reverentes sus mandatos, cumplir fielmente la ley santa del Señor, no buscando nuestro propio bien, sino  la gloria eterna de Dios y la salvación de las almas. ¿Ha sido nuestro amor a María hasta aquí obediente? Hijos de esta Madre, debe nuestro cariño manifestarse principalmente en la prontitud de nuestra voluntad en obedecer lo que nos manda y pide, haciendo entrega total en sus manos de nuestro ser, y procurando que su amor purifique nuestros pensamientos, aliente nuestras obras y sea sostén en todos los momentos de nuestra vida. La regla práctica de nuestra vida sea hacerlo todo en María, por María y para María.
III.- Pide por último, de nosotros nuestra patrona la Virgen de Guaditoca que nuestro amor sea de sacrificio y mortificación. Nada purifica más al hombre que el sacrificio, ni le dignifica como la mortificación; por ésta nos asemejamos e incorporamos a la Cruz de Cristo y tomamos parte en los dolores de nuestra bendita Madre, acercándonos al modelo de nuestra perfección y haciéndonos dignos de la protección de María. La mortificación y el sacrificio nos ofrecen medios de estar siempre en condiciones de hacer algo en desagravio de nuestros pecados, sabiendo utilizar lo que más abunda en la vida, que son los sufrimientos y las lágrimas. Amemos, por tanto, a María con todas las veras de nuestras almas, con desinterés y ofreciéndole continuamente el sacrificio de nuestro corazón y de nuestra voluntad.

Oración


¡Virgen Santísima de Guaditoca! Ninguna criatura ha sabido corresponder como Vos a las finezas del divino amor; el fuego de la caridad, que arde en tu corazón con llama inextinguible, queremos prenda e inflame los nuestros, a fin de que amemos a Dios sobre todas las cosas y aprendamos a padecer y sufrir por su servicio. No queremos dicha mejor que amarte y alabarte, como medio seguro de disponer nuestro corazón al amor divino. Por tus dolores y lágrimas te pedimos que sepamos aprovechar la Sangre Santísima que por nosotros derramó Cristo en la
Cruz, a fin de que después de esta vida lo amemos y gocemos eternamente en el Cielo Amén.

DÍA CUARTO

PROMESAS QUE NOS HACE NUESTRA
 PATRONA

I.- La vida del cristiano es un continuo batallar contra los enemigos del alma, el mundo, el demonio y la carne, que se conjuran para arrancar del corazón del hombre la buena semilla de la gracia y  sembrar en él las espinas del pecado. Lo primero que el Patrocinio de la Virgen de Guaditoca concede a las almas, es decisión para combatir estos enemigos, ¡Y cuán necesario es este auxilio de María! La cobardía del corazón es el gran mal del hombre; la falta de decisión en la voluntad da muchas veces el triunfo al pecado y al infierno y arrebata violentamente del cumplimiento de su fin las almas regeneradas por Cristo. Tengamos pues, confianza en María, y acojámonos  a su fuerza sobrenatural para sostener nuestro corazón.
II.- También necesitamos auxilio divino para resistir en la batalla; y María es nuestra fortaleza; porque su nombre es temido del infierno y hace que al ser invocado huya Satanás. Sea este nombre unido al de Jesús, el encanto de nuestro corazón, grabándolos en él, y sean para nuestros labios miel purísima al pronunciarlos  iDicha inefable la nuestra!, por grande que sea el poder del infierno, mayor es el valimiento de María. Ella lucha y vence en nosotros y nos cede el galardón de la victoria. Aprendamos por tanto a invocarla en las tribulaciones y a confiar en ella para vencer las tentaciones.
III.- Por último, para perseverar en el bien, también está a nuestra disposición la protección de nuestra amada Patrona. La victoria final, por la que se merece la corona de eterna munificencia, es del que llega a la meta, después de vencer los continuos óbices que va oponiendo en el camino el enemigo de nuestra salud, Lucha continua es esta que sólo terminará cuando  cese nuestra vida y en cuyo término, a la hora de la muerte, es por cierto más intensa y vehemente. En todos los momentos, para perseverar en el bien, María Santísima nos sostiene y conforta. ¡Oh celestial Protectora!, iqué sería de la humanidad tan rudamente combatida por Satanás sin tí! Aprovechemos para nuestra santificación todos los momentos de la vida; porque este es el gran negocio del hombre.

Oración



¡Virgen Santísima de Guaditoca! Tú eres fuente inagotable de gracia y trono de la Sabiduría increada; a tí acudimos en las necesidades de nuestra alma. Danos la gracia del Señor para que fortalecido nuestro espíritu, podamos resistir al demonio; sostén nuestro corazón en las tribulaciones y angustias, a fin que unidos siempre a tí venzamos el pecado; concédenos el don de la perseverancia final y el ultimo combate que sostengamos será coronado con la victoria. Virgen poderosísima, en tu mediación confiamos para alcanzar de nuestro Señor Jesucristo estas gracias, con las que, sirviéndole cada día en la tierra, podamos gozarle en el Cielo. Amén.

domingo, 9 de febrero de 2014

ANTONIO MUÑOZ TORRADO – NOVENA NTRA. SRA. DE GUADITOCA - 2


MEDITACIONES PARA CADA DÍA

DÍA PRIMERO

DIGNIDAD Y GRANDEZA DE NUESTRA PATRONA

1.- Consideremos la grandeza y  excelsa dignidad de nuestra Patrona, la Virgen de Guaditoca, y en primer lugar la gracia y santidad de que está adornada. Una sola frase nos lo dice todo; Llena de gracia: como la llamó el Arcángel S. Gabriel al anunciarle el inefable misterio de la Encarnación. Tal plenitud de gracia excede a toda ponderación, y apenas nos podemos dar cuenta de lo que es: la gracia inundó el alma de María y la embelleció en el primer instante de su ser, para disponerla a  ser Madre de Dios, y desde aquel momento todo es armonía en su alma y belleza sobrenatural. Excede a todos los ángeles y santos en gracia, como el mar a los ríos que en él vacían sus aguas; la caridad es el más precioso adorno de corazón.  Esa es nuestra Patrona, criatura formada con singular esmero por la mano del Omnipotente; el mejor ornato y encanto de la Creación.
II.- Consideremos también su cualidad de Madre de Dios, dignidad eximia a la que la sublimó el Verbo haciéndose Hijo suyo, constituyéndola en el orden sobre natural en una jerarquía especial. El Creador, a quien están sometidos los cielos y la tierra, colma de dones a María y le obedece y llama con el dulcísimo nombre de Madre, porque en su seno vistió la humana naturaleza y así como no hay dignidad comparable a la de Cristo, porque solo Él es Unigénito del Padre, así ninguna criatura puede acercarse a la excelencia de María, porque solo a ella ha escogido por Madre el Altísimo ¡Oh celestial Princesa! Tú eres la elegida entre mil; tú sola has merecido llevar en tu seno virginal al Creador del mundo.
III - Como consecuencia de esta Maternidad, María Santísima de Guaditoca es exaltada sobre todas las criaturas y es Reina de los cielos y la tierra. Todos los seres están sometidos a su imperio y realeza, y sus sienes son ceñidas con triple corona ¡Qué grande es María! ¡Qué dicha la nuestra, si sabemos aprovechar el que tan poderosa Señora se digne acogernos bajo los pliegues de su manto para ser Abogada nuestra ante el Trono del Señor! ¡Cuán obligados estamos a corresponder con todo nuestro ser a estas finezas de la más pura de las Vírgenes. Madre de Dios y Reina de la Creación!

Oración


¡Virgen Santísima de Guaditoca! Espejo de Santidad. Hija predilecta del Padre Madre del Hijo, Esposa del Espíritu Santo. Reina de cielos y tierra; tú eres el honor de nuestro pueblo, derrama sobre nosotros el rocío benéfico de la gracia del Señor para que sepamos corresponder a las finezas de su amor; y por tu mediación queremos llegue hasta Él nuestra gratitud y la alegría de nuestros corazones; porque te sublimó sobre todas las criaturas alcánzanos la gracia de amarle y de servirle, como medio de corresponder a lo que Dios pide de nosotros; para que después de esta vida gocemos de la eterna.
Amén.

DÍA SEGUNDO

LO QUE SIGNIFICA EL PATRONATO DE MARÍA

I.- Consideremos que el Patronato de la Santísima Virgen de Guaditoca significa y es manifestación de su gran amor a nosotros Somos sus hijos, y a más del amor que como Madre nos tiene, ha querido unirnos a el con un vínculo especial, como Patrona de este pueblo, para ser su alivio en las necesidades. ¡Misericordia singular de su tiernísimo corazón, todo dulzura y caridad! Ella se aparece a un humilde pastor a orillas del río Guaditoca y escoge aquel lugar para ser refugio y amparo de sus devotos. iOh celestial Reina! ¿Cómo correspondemos, a estas finezas del corazón de María?
II.- En sus manos están los tesoros de la sabiduría, del poder y de la bondad de Dios; y todo lo pone a nuestro servicio. No sólo nos ama, sino que tiene a su disposición los medios necesarios para librarnos del mal, y ser nuestro amparo y protección. ¡Qué dicha la nuestra, teniendo tan cerca de nosotros a la que es fuente purísima de las cristalinas aguas de la gracia! Ello debe engendrar en nosotros sentimientos de confianza a fin de que siempre esperemos en su valimiento. ¿Lo hemos hecho así? Avivemos nuestra fe; despertemos nuestra esperanza y tengamos seguridad de que la Madre de nuestro Redentor es nuestra Madre y Patrona, la que con singular afecto espera nuestros ruegos para inundarnos de las gracias celestiales.
III.- Este Patronato de María de Guaditoca, es para nosotros garantía de su protección. Quiere tan tierna Madre ser nuestra abogada e intercesora; y de ello tenemos continuas muestras en la constante misericordia que tiene de este pueblo y de sus hijos. Sus ojos misericordiosos nos miran dulcemente; su corazón bondadoso, nos atrae con la abundancia de sus consuelos celestiales; en cada momento, experimentamos su asistencia. ¡Qué gracias debemos dar a tan tierna y amabilísima Señora por tanta fineza! ¡Cuán obligados estamos a corresponder con nuestras buenas obras a las mercedes que de ella recibimos! No olvidemos lo que significa el que sea nuestra Patrona la Santísima Virgen de Guaditoca.

Oración


¡Virgen Santísima de Guaditoca! Nuestros labios no encuentran palabras con que agradecer al Altísimo el beneficio inenarrable de que Madre tan tierna, en la que es la piedad como la alteza, sea nuestra Protectora y Patrona. Por tu mediación hacemos llegar al cielo nuestra gratitud. Tú eres todo bondad. ¡oh dulcísima Señora!;  ampáranos, defiéndenos y protégenos, para que, asistidos de la gracia del Señor durante los días de nuestra vida, nos hagamos dignos de las eternas promesas, a fin de que, viendo al Señor en la celestial Jerusalén, cantemos por siempre alabanzas al que por tu mediación  derramó sobre nosotros la abundancia de sus dones Amén.


viernes, 7 de febrero de 2014

ANTONIO MUÑOZ TORRADO – NOVENA NTRA. SRA. DE GUADITOCA - 1

Otro de los libros que escribió Muñoz Torrado, fue el de la Novena de la Virgen de Guaditoca. Gracias a nuestro amigo Plácido Cote Rivero, que nos facilitó el original de este libro, vamos a ofrecerles en seis capítulos, el referido texto.

Antonio Muñoz Torrado, Pbro.

NOVENA EN HONOR
DE
NUESTRA SEÑORA
DE
GUADITOCA
PATRONA DE LA VILLA
DE GUADALCANAL


LA PURITANA
IMP. MANUEL BLANCO
ANDÚJAR (Jaén)

EJERCICIOS PARA CADA DÍA DE LA NOVENA
 Acto de contrición

 iOh Señor, mi Creador y  Redentor! Humildemente postrado a tus plantas me reconozco como pecador indigno por mis maldades de comparecer ante tu augusta presencia: Imploro con todo rendimiento tu perdón y me acojo a tu bondad infinita, lleno de confianza en que aceptarás la contrición de mi corazón y el dolor de mi alma por haber ofendido a tu infinita majestad. De aquí en adelante, confiado en tu santísima gracia, no te ofenderé más, enmendando mi vida y consagrando a tu servicio mis pensamientos, palabras y obras. Mí único deseo en no volver a ofenderte y perseverar en tu amor y servicio todos los días de mi vida. Así te lo pido por los méritos infinitos de la pasión y muerte santísimas de Jesucristo, y espero alcanzarlo por la preciosísima sangre que derramó para redimir y salvar al mundo. Amén

Oración a la Santísima Virgen

¡Oh celestial Reina y Madre" de nuestros corazones! A tí acudo para honrar tus virtudes, enaltecer tu gracia y hermosura, pedir tu protección en las necesidades de mi alma, manifestar la gratitud de mi corazón por los beneficios recibidos del Señor por tu intercesión poderosísima, e implorar tu patrocinio y amparo. Acepta, oh Virgen de Guaditoca estos obsequios, bendice mis intenciones y alcanza del Altísimo la gracia de disponer en estos días mí corazón para celebrar dignamente la solemne conmemoración de tu Patrocinio. Concédeme luz para conocer los caminos del Señor, fortaleza para resistir las tentaciones, firmeza para cumplir los propósitos que haga y la gracia de amarte como hijo fiel y sumiso, para mejor servir y honrar a tu santísimo Hijo y mi Redentor Jesús. Amén.

Sigue la meditación y oración propia de cada día.

Te alabamos y bendecimos, oh Virgen de Guaditoca, Patrona amadísima que has sido exenta de toda culpa y adornada de la gracia en el primer instante de tu purísimo ser; y te pedimos nos libres del pecado. Amén.
Dios te salve María...

Te alabamos y bendecimos, oh Virgen de Guaditoca, Patrona amadísima, que has sido elegida entre todas las criaturas para Madre de Dios y Madre de los hombres; y te pedimos nos alcances la gracia de corresponder a nuestra condición de hijos de Dios. Amén
Dios té salve María...

Te alabamos y bendecimos, oh Virgen de Guaditoca, Patrona amadísima, que has sido sublimada sobre los coros celestiales; y te pedimos la gracia de la perseverancia para gozar de la eterna felicidad. Amén.
Dios te salve María...
Pídase la gracia que se desea conseguir.

Oración a la Santísima Virgen

iVirgen purísima y madre amorosa de Guaditoca! Postrado a tus plantas te doy las más rendidas gracias por las mercedes y beneficios que por tu mediación poderosísima he recibido del Señor. Protege a la Iglesia católica en sus combates contra el espíritu del mal; ruega y pide por las necesidades espirituales y temporales de este pueblo que te aclama como a su excelsa Patrona; y alcánzanos de tu Santísimo Hijo la gracia de vivir siempre en su servicio, y la especial que te pido en esta Novena, sí conviene; a fin de que después de los días de esta vida, merezcamos verle y gozarle contigo en el cielo donde vive y reina por los siglos de los siglos. Amén
Ana. Sancta María succurre miseris, juva pusillanímes, refove flebiles, ora pro populo, interveni pro clero, intercede pro devoto femineo sexu; sentiant omnes tuum juvamen, quicumque celebrant tuum sanctum Patrocinium.
v.- Dignare me laudare te, virgo sacrata.
R.-Da mihi virtutem, contra hostes tuos.

Oratio


Concede nos famulos tuos, quaesumus Domine Deus, perpetua mentis et corporis sanitate gaudere: et qloriosa beatae Mariae semper Virginis intercessione, a presenti líberari tristilia, et aeterna perfrui laetitia. Per Christum Dominum nostrum. Amén.


miércoles, 5 de febrero de 2014

ANTONIO MUÑOZ TORRADO - ÚLTIMOS DÍAS DE LA FERIA DE GUADITOCA - 34 Y ÚLTIMO


de lo Librado a Asentistas se habria de Informar de los de la Contaduria maior de si se cargaron en las que dieron de sus asientos. Y por otra parte Zertificacion de la misma Contaduria maior de dos de Mayo del año passado de mill setecientos y diez parecio que por la quenta que tenian dada y fenerida Francisco y Pedro Mabuendo de vn assiento ajustado con ellos en veintiocho de Jullio de mill quinientos y nouenta y tres, sobre la prouision de seiscientos y zincuenta mill escudos, Y Ziento veinte y dos mill trescientos y quarenta y ocho Ducados para el Real seruicio, se hicieron cargo de quatrocientos y quarenta y seis mill y quinientos mrs, que recibieron de la villa de Guadalcanal que los deuia de los vn quento doscientos y quarenta y seis mill y quinientos mrs. de la segunda paga de la dicha jurisdiccion , Y que tambien se hacia cargo D. Pedro Mexia de Tobar Thesorero general de quinientos y cinquenta y nueue mill doscientos y nouenta y vn mr.; Y que por lo que tocaua a las demas partidas cumplimiento a lo que deuio pagar la villa, no se podia Informar por no constar en la Contaduria maior, a caussa de estas las mas de ellas en los Li bros que se lleuaron al Archivo de Simancas en el año de mill seiscientos y zinquenta y dos; Y en memorial con que la villa hizo presentacion en nueue de Agosto del año de mill setecientos y nueue de los zitados Instrumentos me suplico fuese seruido declarar hera preseruada esta pertenencia del Decreto de Incorporacion; y por informque hizo D. Pedro de Roquial mi Contador de Resultas y de la referida Junta consto que respecto de hallarse esta villa en posession de la Jurisdiccion ziuil y criminal en primera Instancia hasta que con motiuo de la Zedula de ocho de febrero de mill quinientos y sessenta y seis se la innobo en ella; y haber ofrecido seuir por la gracia de que se la coluiese  con quatro mill y quinientos mrs. por cada vecino, y seis mill Ducados por la Eleccion de Alcaldes, y Oficiales, no se ofrecia duda en esta venta pues aunque según reglas de factoria se deuian regular los vecinos a diez y seis mill el millar, cada uno y no a quatro mill y quinientos como se estimaron no hera venta nueua sino restitucion de los mismo que ya hauia tenido, haciendo presente que aunque por las referidas zertificaciones de la Contaduría maior de quentas y libros de la razon de la Real hacienda no justificaua el que la villa hubiese pagado enteramente el importe de esta venta a causa de hauerse estos al Archiuo de simancas el año de mill seiscientos y zincuenta y dos, donde estauan las mas partidas, parecia que de los ocho quentos quatrocientos y ochenta y dos mil y quinientos mrs. que tubo obligacion de pagar satisfizo Vn quento cinco mill setecientos y nouenta y vn y que los siete quentos quatrocientos y setenta y seis mill stecientos y nueue mrs. restantes se libraron a diferentes Asentistas cuias quentas de sus asientos se hallauan tambien en Simancas Y visto todo en la mencionada Junta y dadome quenta de lo que se la ofrecia en Consulta de diez y ocho de Agosto del mismo año passado de mill setecientos y diez Considerando que por haberse inquietado a la Referida Villa la posesion en que se hallaua hizo el servicio de quatro mill y quinientos mrs. por vezinos y seis mill Ducados por la eleccion de oficios, cuia satisfaccion se infiere enteramente de hauerse encontrado vn quento cinco mil setecientos y noventa y vn mrs. librados a francisco y Pedro Maluenda y D. Pedro Mexia de Tobar, y de que para los siete quentos quatrrocientos y setenta y seis mill setecientos y nueue mrs. Cumplimiento de los ochos quentos quatrocientos y ochenta y dos mill y quinientos del importe de todo no es dudable se procurarian extinguir las libranzas que de ellos se hubiesen dado, pue en caso de salir inciertas se hubieran retrozedido a favor de mi Real hacienda y constara en los libros de la razón de ella, donde se halla el incierto ni haber recurrido los interesados a repetir instancia contra esta Villa, Vine en exceptuarla esta pertenencia del Decreto de Incorporacion como lo pedia, y del de valimento respecto de no incluir Rentas Jurisdiccionales, y ser solo el conocimiento de causas en primera Instancia, y nombramiento de oficiales. Y para que mi resolucion se cumpla He tenido por bien de dar la presente Por la qual, apruebo Confirmo, y ratifico los Instrumentos de que queda hecho expresion, Y es mi voluntad se mantenga a la referida villa de Guadalcanal en la posession de la Jurisdiccion Ziuil y Criminal de ella en la forma que la obtiene para el conocimiento de caussas en primera Instancia y eleccion de Alcaldes y oficiales, sin que por mi, no por los Reyes que despues de mi viniesen con ningun pretexto motiuo ni caussa se la inquiete en su justa y antigua propiedad, por declar, como declaro es preseruada del Decreto de Incorporacion y Valimento de lo enagenado de mil Real Corona, y de otras qualesquier ordenes mias que sobre esto hubiere expedido y expidiese porque todas hau de quedar anualadas por lo que a esto toca; Y mando que en casso de hauerse cobrado, o embargado algunas cantidades por razon de esta pertenzia con motiuo del espresado Valimento, se desembarguen y restituian luego a la villa por los Ministros que hubiesen entendido y entiendan en su recobro, para que libre y desembarazadamente goce de esta merced ssegúny como le esta conzedida, Y para que todo se cumpla y tenga la mas firma Validazion mando asi mismo se asiente esta mi Zedula de Confirmacion en los libros de lo Saluado que tienen el Gouernador y los de mi Consejo y Contaduria mayor de Hacienda, y que se tome la Razon por los contadores que la tienen de ella, los de Rentas, el dicho D. Pedro de Roquial, y por D. Bernardo Francisco de Aznar, mi secretario contador de Renta y de la Razon general del Valimento. Fha. En Zaragoza a veinte y quatro de Abril de mill setecientos y onze años.- Yo el Rey.- Yo D. J. de Apaolaza, escriuano del Rey nuestro señor la hize escribir por su mandato.- D. Juan Antonio de Torres.- El Marques de Andia.- D. Pasqual de Villacampo y Pueyo.=

      Arch. municip. de Guadalcanal.- Privilegios.


ESTE FOLLETO TERMINOSE DE IMPRIMIR
EN SEVILLA, EN LOS TALLERES
TIPOGRÁFICOS DE SOBRINO
DE IZQUIERDO, EL DÍA
22 DE AGOSTO
DE 1922


LAUS DEO



     NIHIL OBSTAT

  El Censor eclesiástico

DR. ANTONIO ARELLANO



                                             IMPRIMATUR
           
                                 Sevilla, 22 de Marzo de 1922

                               El Vicario general interino,

                                DR. JERÓNIMO ARMARIO