miércoles, 12 de marzo de 2014

CATASTRO MARQUES DE LA ENSENADA SOBRE GUADALCANAL (4 de 11)

                        Recopilación de Juan José Martínez

A la decimo séptima pregunta dijeron:
Que en termino de esta villa hay una mina de plata consistente al sitio del Molinillo conocida por el Pozo Rico y dista de la población media legua y pertenece a S. M. (que Dios guarde) a la que no pueden regular utilidad alguna por haber mucho tiempo que no se trabaja en ella y en su circuito se hallan construidas dieciocho casas que sirven para el recogimiento de los operarios y herramientas. A si mismo hay una arahona minera propia de Don Diego Jiménez Caballero, virtuada en las casa en su morada, calle San Bartolomé a la que regulan de utilidad al año por (------) del (------) que muele, ocho fanegas de trigo: Quince molinos harineros uno de Juan Guerrero el mayor y Pablo Palomo virtuado en el Arroyo de Molinos, y sitio de la Puente de Sevilla distante de la población media legua con dos paradas al que regulan por su inferior calidad por la temporada de invierno que muele veinte fanegas de trigo al año: Otro Juan Yáñez Álvarez, en el referido arroyo que por tener una parada le regulan de utilidad por una temporada de invierno que muele diez fanegas de trigo: Otro del dicho Juan Guerrero el mayor en el referido arroyo al que regulan por dicha temporada de invierno que muele con una parada doce fanegas de trigo: Otro en dicho arroyo de Doña María Miranda y Castilla con dos paradas al que regulan treinta fanegas de trigo: Otro de Don Antonio de Castilla y la obra pía que fundo Diego García de la Rubia de por mitad en dicho arroyo con dos paradas al que regulan veinticuatro fanegas de trigo: Otro en dicho arroyo de Don Melchor de Ayala, con una parada al que regulan doce fanegas de trigo: Otro en dicho arroyo con dos paradas de Nicolás de Toledo, al que regulan veinticuatro fanegas de trigo: Otro en dicho arroyo con una parada de Andrés Santiago al que regulan ocho fanegas de trigo: Otro en el mismo arroyo con dos paradas Doña María Cervantes al que regulan veinticuatro fanegas de trigo: Otro en dicho arroyo con una parada de Pedro de los Ríos, al que regulan cuatro fanegas de trigo: Otro en dicho arroyo con una parada de Don Francisco Albarranca propietario al que regulan doce fanegas de trigo: Otro en el referido arroyo con una parada de la obra pía que fundo Diego García de la Rubia al que regulan doce fanegas de trigo: Otro en el arroyo del Moro con una parada de Francisco Castillo vecino de Fuente del Ano al que regulan cuatro fanegas de trigo: Otro de Doña Agustina Clara, religiosa en el convento de Santa Clara y de Don Tomas Moreno propietario vecino de la Ciudad de Llerena, consistente en el arroyo Molinos con una parada al que regulan de utilidad diez fanegas de trigo: Y otro consistente en el arroyo del Donario con una parada propio de Don José Manuel Esquivel González de la Ciudad de Vitoria al que regulan doce fanegas de trigo: Hay diecinueve molinos de zumaque, consistentes en casas quien dueños tienen en esta villa y fuera de ella. Uno de Don Francisco Navarro propietario vecino de la Ciudad de Llerena al que regulan de utilidad por el producto que muele sesenta reales al año otro de Cristóbal Agustín de Gálvez al que regulan en la misma conformidad treinta reales otro de Don Francisco Abarranca propietario al que regulan sesenta reales, otro de Diego de Gálvez Rubio al que regulan cien reales, otro de Don Alonso de la Pava propietario al que regulan cien reales; otro de don José Yáñez propietario y José Yáñez Camacho al que regulan sesenta reales: otro de Don Miguel Rodríguez Calado al que regulan ciento cincuenta reales, otro de Francisco García al que regulan quince reales. Otro de Cristóbal González Zancada al que regulan treinta reales otro de Don Ignacio de Ortega al que regulan cincuenta reales otro de Cristóbal Jiménez Caballero al que regulan cien reales otro de Don Pedro Janete al que regulan cuarenta reales otro de Don Diego Jiménez Caballero, al que regulan cincuenta reales otro de José Ayala Caballero al que regulan de utilidad sesenta reales otro de Francisco Soria al que regulan cien reales otro de Don José Vélez Moro al que regulan cien reales estos se hallan en casas dentro de la población: otro de Don Jerónimo de Morales vecino de la ciudad de Llerena consistente al sitio de Don Julián al que consideran de utilidad treinta reales y otro de Francisco Ribera consistente al sitio de la Atalaya al que consideran treinta reales así mismo hay cuatro molinos, o lagares de aceite, uno de Don Cristóbal Ramos propietario consistente en cas suya propia a la calle de Luengo al que consideran de utilidad por la temporada que muele seiscientos reales: otro de Don Francisco de Fuentes al que consideran de utilidad trescientos reales: otro de Don Alonso Maeso propietario vecino de la ciudad de Llerena, consistente al sitio del Rincón al que consideran de utilidad trecientos reales y otro de Don Jerónimo de Morales vecino de la ciudad de Llerena consistente al sitio de Don Julián, al que consideran de utilidad seiscientos reales. A si mismo hay dos lagares de cera uno de Don Francisco Navarro propietario vecino a la ciudad de Llerena al que consideran de utilidad doscientos reales y otro de Don Francisco de Fuentes al que consideran de utilidad treinta reales y ambos se hallan construidos dentro de la población en esta villa: A si mismo hay dos Tenerías una de Don José Velazmoro consistente a la calle de Santa Clara a la que consideran de utilidad al año doscientos reales y otra de Manuel Fernández Remersa consistente en la calle del Tirado, a la que consideran de utilidad al año ciento cincuenta reales también hay siete hornos de cocer teja y ladrillo: los seis primeros y el ultimo de cocer ollas: uno de Juan Balvilla consistente l sitio de la Moreria distante cincuenta pasos de la población al que consideran de utilidad al año cincuenta reales otro de Juan Antonio de Rio consistente de utilidad al año cincuenta reales otros dos de Don Alonso Gómez propietario consistente al año al sitio del Puerto de Llerena distante cien pasos de la población que cada uno consideran de utilidad al año treinta reales: otros dos de Don Álvaro de Ayala consistentes al sitio del Corzo distante ochenta pasos de la población que a cada uno consideran de utilidad al año cincuenta reales y otro de Sebastian Rosales consistente en su casa a la calle de la Dehesa al que consideran de utilidad al año treinta reales.


lunes, 10 de marzo de 2014

CATASTRO MARQUES DE LA ENSENADA SOBRE GUADALCANAL (3 de 11)

                     Recopilación de Juan José Martínez




13. Qué producto se regula darán por medida de tierra los árboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.

A la decimo tercera pregunta dijeron:
Que el plantío de frutales correspondiente a una fanega de trigo de uno en sembradera que se ha regulado a sesenta arboles fructíferos producirá anualmente trescientos reales y se arrienda den ciento veinte reales esto es de la primera calidad que es de la que hay: La plantada de olivos en igual numero de pies de la primera calidad regulados unos años con otros en cada uno produce quince arrobas de aceite y cada pie vuelto tres reales y veinticinco maravedís y medio: La segunda producen doce arrobas y a cada pie vuelto tres reales de de terrera nueve arrobas y cada pie vuelto dos reales y cuartillo y no hay ejemplar de que se arrienden, por lo que no pueden decir lo que valoran de renta: La fanega de tierra de trigo de (------) plantada de viña en numero de dos mil cepas regulados unos años con otros, la de primera calidad produce en cada uno dieciocho arrobas de vino, la segunda quince, y la tercera doce y que no se arriendan: La fanega de tierra de trigo de (--------) plantada de zumaque en numero de dos mil cepas, regulados unos años con otros, la de primera calidad produce en cada uno dieciocho arrobas de zumaque, la de segunda quince y la tercera doce y que tampoco se arriendan, y el plantío de encinas correspondiente a una fanega de tierras de trigo de pino computados veinte pies por fanega tiene el producto de quince reales al año.                   

14. Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.

A la decimo cuarta pregunta dijeron:
Que los frutos que llevan declarados se cogen en el termino de la villa computados unos años con otros se venden la fanega de trigo a quince reales la de cebada a ocho la de centeno a diez reales la de habas a doce reales la de garbanzos a veinticuatro reales la arroba de aceite a quince reales la arroba de vino a tres reales la arroba de zumaque a tres reales el cuartillo de miel a dos reales la libra de cera en rama a tres y la hecha panel a cinco reales la libra: La bellota no se vende cogida de la encina sino existente en ella, por cuya razón no se le saca precio a la medida.

15. Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como diezmo, primicia, tercio-diezmo u otros; y a quien pertenecen.

A la decimo quinta pregunta dijeron:
Que sobre las tierras del termino de esta villa no hay impuestos mas años que los de diezmo y primicia que esta permanece a la encomienda de barrimientos una de las de la Orden de Santiago a excepción de la décima parte que pertenece al Real convento de San Marcos de León: Y aquel pero respectivo a las especies de trigo, cebada y vino pertenece por mitad al hospital de la sangre extramuros de la Ciudad de Sevilla por compra que hizo a S.M. en virtud de bulas apostólicas, y a la encomienda de esta villa: Y a esta el diezmo de las demás especies y géneros que se paga todo en la forma ordinaria de diez medidas una, y de diez cabezas una: Y de todos los diezmos que se pagan a la encomienda de la villa pertenece la décima parte al Real Convento de San Marcos de León, y el diezmo de una casa que comúnmente llaman Cañama pertenece por entero a la fabrica de las tres iglesias parroquiales de esta villa: Y a demás los labradores que siembran las referidas tierras pagan a la Santa Iglesia de Santiago en la forma prevenida en la instrucción para su cobranza el oro del bono.

16. A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie o a que precio suelen arrendarse un año con otro.

A la decimo sexta pregunta dijeron:
Que  el próximo de diezmo y primicia hecho computo de unos años con otros ascenderá en cada uno por lo respectivo a trigo a seiscientas cuarenta y nueve fanegas, cuatro celemines y dos cuartillos: Por lo tocante a cebada a seiscientas cuarenta y nueve fanegas, cinco celemines, un cuartillo y siete diezmos de otro: Por la tocante  Habas, a ocho fanegas y tres cuartillos: El valor de los próximos del diezmo de los ganados, y minucias por igual computación montara en cada un año a dieciocho mil setecientos setenta y cinco reales veintiséis mil tres quintos de otro, y la renta del Bono de Santiago por la misma regulación de años asciende en cada uno a cincuenta y siete fanegas de trigo, ocho celemines un cuartillo y tres quintos de otro.

17. Si hay algunas minas, salina, molinos harineros u de papel, batanes u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metales y de qué uso, explicando sus dueños y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.


sábado, 8 de marzo de 2014

CATASTRO MARQUES DE LA ENSENADA SOBRE GUADALCANAL (2 de 11)

                                 Recopilación de Juan José Martínez


6. Si hay alguno plantío de árboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, parras, algarrobos, etc.

A la sexta pregunta dijeron:
Que en las tierras que llevan de la (---------) hay plan de fruta los de hueso, y sin el de olivos, parras, zumaque y encinas.

7. En cuáles de las tierras están plantados los árboles que declararen.

A la séptima pregunta dijeron:
Que  el plantío de frutales se halla en la tierra de riego y también alguno en la de secano el de olivos, viñas y zumaque en tierras de secano que solo se esquilman con el fruto respectivo de las tres referidas especies de plantío y el de encinar en la dehesa Boyal de la villa.
  
8. En qué conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra o a las márgenes, en una, dos, tres hileras, o en la forma que estuvieren

A la octava pregunta dijeron:
Que los plantíos explicados en las preguntas antecedentes se hallan hechos en tierras de primera, segunda y tercera calidad a excepción del de frutales que lo esta en la primera y las que no tienen los árboles correspondientes a su cabida se benefician con la labor, y las que los tienen no pueden sembrarse no dar mas fruto que el de el árbol, como así es practico en este país, y se hallan hechos los plantíos con regla, y sin ella.
  
9. De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo: de cuántos pasos o varas castellanas en cuadro se compone, qué cantidad de cada especie de granos de los que se cogen en el término se siembra en cada una.

A la novena pregunta dijeron:
Que en esa villa se regla la fanega por la cavida que hace de puño en sembradura y en lo que se siembra una fanega de trigo se siembra una y media de cebada, tres cuartillas de centeno, una cuartilla de garbanzos, una fanega de habas que son las semillas que se siembran en las tierras del término de la dicha villa.
  
10. Qué número de medidas de tierra habrá en el término, distinguiendo las de cada especie y calidad, por ejemplo, tantas fanegas, o del nombre, que tuviese la medida de tierra de sembradura de la mejor calidad, tantas de mediana bondad y tantas de inferior; y lo propio en las demás especies que hubieren declarado.
A la decima pregunta dijeron:
Que en su término dezmatorio se contienen veinte y siete mil quinientos y diez fanegas, y diez celemines de trigo de puño en sembraduras que las componen sesenta y cuatro fanegas nueve celemines y medio de riego de buena calidad que normalizan y riegan con agua de pie en que se incluye el plantío de frutales; correspondiente a catorce fanegas nueve celemines y medio de tierra doscientas trece fanegas y cinco celemines de plantío de olivar, cincuenta y tres fanegas, seis celemines de buena calidad, ciento tres fanegas y once celemines de mediana, y cincuenta y seis fanegas de la inferior: ochocientas cinco fanegas y dos celemines de plantío de viña, quince de buena calidad, cuatrocientas cuarenta y ocho fanegas, dos celemines y medio de mediana y trescientas cuarenta y una fanegas, once celemines y medio de la inferior. Trescientas cincuenta y cuatro fanegas, diez celemines y medio de plantío de zumaque: catorce fanegas, tres celemines de buena calidad, ciento cincuenta y ocho fanegas, tres celemines y medio de mediana, ciento ochenta y dos fanegas, cuatro celemines y medio de la inferior, veinte y tres fanegas y seis celemines de tierra por la que se contienen en los egidos de la villa y aprovechan la hierba libremente los ganados de sus vecinos siete de mediana calidad y diez y seis fanegas y tres celemines de la inferior: Trece mil ochenta y nueve fanegas de tierra de posio que se contienen en dehesas y aprovechan de hierba: Diez mil ciento y diez fanegas de buena calidad, mil trescientas cuarenta y cuatro fanegas de mediana y mil seiscientas treinta y cinco fanegas de la inferior: Ciento veinte y tres fanegas, nueve celemines y medio de secano (------------) que se siembran todos los años de trigo o cebada: Ciento tres fanegas, tres celemines y medio de buena calidad y veinte fanegas y seis celemines de mediana: ocho mil ciento ochenta y una fanegas y medio celemín de tierra de secano de labor que se siembran para grano. Cada tres años con intermedio de dos, parte de ellas de habas o garbanzos en las de buena y mediana calidad, y levantado el fruto que da un pasto baldío, y como tal lo aprovechan los ganados de vecinos de  la villa y de las que en ella tienen comunidad de pastos: trescientas ochenta y tres fanegas y un celemín de buena calidad y dos mil nueve fanegas y  nueve celemines de mediana, cinco mil setecientas ochenta y ocho fanegas dos celemines y medio de la inferior: Dos mil ciento setenta fanegas en tierra baldía que no se labran y aprovechan un pasto los ganados de vecinos de la villa y de mas que tienen comunidad: Quinientas y veinte fanegas de mediana calidad, y mil seiscientas y cincuenta fanegas de la inferior: Tres mil cuatrocientas ochenta y cinco fanegas y seis celemines de tierra inútil y naturaleza.
  
11. Qué especies de frutos se cogen en el término

A la undécima pregunta dijeron:
Que en el termino recogen los frutos de trigo, cebada, centeno, habas, garbanzos, aceitunas, uvas, zumaque, frutos de hueso y sin el , bellota en corta comunidad, miel y cera.

12. Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiese.
A la duodécima pregunta dijeron:
Que una fanega de tierra de trigo de pino en sembradura de primera calidad, con una ordinaria cultura regulados unos años con otros y todas las semillas que en ellas siembran asciende al valor de siete fanegas de trigo, la de segunda calidad, con la misma regulación y computo a cinco fanegas y la de tercera calidad tres fanegas y que el modo de terrazgas las rentas de las tierras, tanto de en las obras pías y monasterios como las de sembrar, en la que dista en cuatro de legua de la población de cada seis fanegas que da de fruto una, y la que dista media legua, de cada ocho fanegas una; y de las demás de diez una y que es la fanega de tierra de (--------) de la primera calidad que es de la que tan solo hay en este termino puesta de hortaliza produce anualmente trescientos reales y se arrienda en ciento veinte reales al año.

jueves, 6 de marzo de 2014

CATASTRO MARQUES DE LA ENSENADA SOBRE GUADALCANAL (1 de 11)

Cuadro del Marqués de la Ensenada

         En el año 1749 se realizó, en los 15000 lugares con que contaba la Corona de Castilla, una minuciosa averiguación a gran escala de sus habitantes, propiedades territoriales, edificios, ganados, oficios, rentas, incluyendo los censos; incluso de las características geográficas de cada población. Fue ordenada por el rey Fernando VI a propuesta de su ministro, el Marqués de la Ensenada.
     En nuestro Archivo Municipal se encuentran las respuestas que se enviaron de los vecinos de Guadalcanal, nombre por nombre, y separados por las tres parroquias, clero y forasteros. Están encuadernadas en ocho tomos perfectamente conservados y con letra muy legible.
           Sin embargo no se encuentra el resumen que se hizo de todas las respuestas de los vecinos, pero sí está disponible digitalizadas en http://pares.mcu.es/Catrastro, de donde nuestro amigo Juan José Martínez hace meses que las bajó, y se ha tomado el trabajo de mecanografiar el resumen de las respuestas de las cuarenta preguntas, correspondientes a Guadalcanal.


CATASTRO MARQUES DE LA ENSENADA SOBRE GUADALCANAL 
                            Recopilación Juan José Martínez 

Interrogatorio que han de satisfacer, bajo juramento, las justicias, y demás personas, que harán comparecer los intendentes en cada pueblo

En la villa de Guadalcanal a treinta días de mes de octubre de mil setecientos cincuenta y tres años: el Señor Don Juan de Santiago y Chinchilla, Caballero del Orden de Santiago, Coronel de Infantería, Gobernador y superintendente de Rentas Reales de la Ciudad de Llerena su partido y tesorería por S.M. y subdelegado para el evaluamiento y arreglo de la Real única contribución en el departamento de la villa de Berlanga en que es comprendida esta dicha villa, haciendo preceptor verado politicio y estación concurrieron a la sala capitular de la el Licenciado Don Juan de Ortega Ponce de León del Orden de Santiago, cura de la Iglesia Parroquial Virgen Nuestra Santa María la Mayor el Don Manuel González Trigeros cura de la Parroquia Nuestra Santa Ana y Don Joseph Bazquez propietario. Como teniente del Licenciado Don Bartolomé Díaz cura de la Parroquia de esta villa Don Sebastian, Don Alonso López y Don Antonio de Castilla, Alcaldes ordinarios por uno y otro estado, Don Andrés de Ortega y Diego Jiménez Caballero Regidor perpetuo: Francisco Muñoz Duran; empleado del ayuntamiento; Miguel Albarrán; Cristóbal Remurgo Rico; Antonio Cuevas y Francisco Luis y Juan de Spinola el mayor vecinos y labradores de la villa a quienes se han nombrado como personas de la mejor opinión inteligencia en el numero y calidad de tierras que hay en este termino en frutos y cultivera, personas del pueblo, sus artes, comercio, ganaderías, ocupaciones  y utilidades; de los cuales excepto los señores párrocos recibió su Señoría juramento que hicieron a Dios y una cruz por ante mi el (----) y socargo de el ofrecieron decir verdad en lo que supieron, y siendo preguntado por el interrogatorio impreso dijeron lo siguiente:

1. Cómo se llama la población

A la primera pregunta dijeron:
Que esta población se llama villa de Guadalcanal por esto es conocida.

2. Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos percibe y cuánto produce.

A la segunda pregunta dijeron que este pueblo de la Orden de Santiago y del Partido de la Ciudad de Llerena a cuya justicia mayor toca el conocimiento en segunda instancia de las causas civiles y criminales de que en la primera conocen a prevención en casi los Alcaldes ordinarios de esta villa; S.M.(Dios le guarde) percibe los oros de alcabala. Mil ciento y fiel medidor que todo importa cuarenta y ocho mil reales. Como también el (---------) ordinario y extraordinario que importa dos mil novecientos cincuenta y ocho reales y veinte y dos maravedís y el hospital de la Sangre extramuros de la Ciudad de Sevilla seiscientos y once reales del pedido del Gran Maestre.

3. Qué territorio ocupa el término, cuánto de levante a poniente y del norte al sur, y cuánto de circunferencia, por horas, y leguas, qué linderos o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.

A la tercera pregunta dijeron: Que en el termino dezmatorio y jurisdiccional de esta villa se extiende dos leguas de levante a poniente y unas dos de norte a sur y de circunferencia seis leguas todas castellanas que en andarse a buen paso ocupara cada una el tiempo de una hora, y todo el referido termino a excepción del que comprenden los olidos, dehesas, viñas, olivares, huertas y cercados por lo respectivo al pasto en el intermedio de las labores que queda de pasto es comunales ganados de vecinos de esta villa, la de Reina Casas de  Reina, Trasierra, Fuente de Arco, Berlanga y Valverde, y recíprocamente son comuneras las tierras de las dichas villas que no se incluyen en egidos, dehesas, huertas y cercados a sus vecinos y los esta dicha villa en cuyas tierras comuneras de uno, y otros pueblos referidos tienen sus respectivas justicias jurisdicción ordinaria acumulativa y preventiva, y en las tierras que no son comuneras y se comprenden en egidos y dehesas la justicia ejercen privativamente cada justicia en el territorio de su termino dezmatorio; y el de esta dicha villa con forma de L. con el termino de la villa de Alanis a P con termino de la villa de Fuente del Arco al SE con termino de la villa de Valverde S. tierra de la villa de Cazalla y su figura es la del margen.

4. Qué especies de tierra se hallan en el término; si de regadío y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes, y demás que pudiere haber, explicando si hay algunas que produzcan mas de una cosecha al año, las que fructificaren sola una y las que necesitan de un año de intermedio de descanso.

A la cuarta pregunta dijeron:
Que en el termino dezmatorio de esta dicha villa, hay tierras de riego que se utilizan y de secano, de pasto y labor, y de plantío de viñas, olivos, zumaque, y encinas y que en ellas no hay algunas que produzcan dos cosechas al año, y las de labor de primera y segunda calidad cercadas producen todos los años sin intervención de alguno y las que no lo están ya sean de primera, segunda, tercera calidad necesitan de dos años de intermisión ó descanso.


5. De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana e inferior.

A la quinta pregunta dijeron:
Que la tierra de riego que se normaliza es toda de buena calidad las de secano de labor que se utilizan todos los años consistentes en cercados, son de buena y mediana calidad, las de secano de labor que se siembran cada tres años son de buena, mediana, e inferior calidad y en ellas hay algunos pedazos inútiles por naturaleza las de pavio, y pasto son también de buena, mediana, e inferior calidad, igualmente el plantío de viñas, olivares y zumaque, y el de encinas es todo de buena calidad.


lunes, 3 de marzo de 2014

HISTORIA SOBRE UNA REVISTA DE FERIA DE 1946 - ORTEGA VALENCIA (3 DE 3)

Joaquín Isern Fabra


   En tanto que el dicho Pedro de Ortega anduvo en los dichos descubrimientos, se hizo en el puerto de le dicha isla un bergantín con gran prisa, en el cual salió el dicho de Ortega con veintiocho soldados y marineros y algunos esclavos bien armados, destinados a descubrir más islas y el camino que habían de tomar los navíos y anduvo en el dicho descubrimiento un mes con tiempo contrario y aguaceros y muchas guacavaras, de mar y tierra con los naturales y descubrió la isla de Malaita que llamó de Ramos que tendrá de circuito más de 400 leguas y es muy poblada y fértil y gente muy belicosa y tanto, que hace la guerra a todas las islas comarcanas.
      Y con el dicho bergantín hizo viaje de descubrimiento el dicho Pedro Ortega de otra isla a quien puso Buenavista, la cual era grande y fértil y muy poblada y saltó en ella y entró por ella a lo alto de ella, de donde descubrió y vio otras islas y tierra en mucha cantidad y en ella tuvo guacavara con los naturales y en ella halló puercos y gallinas y de ahí pasó a otra isla a quien puso Isla de la Galera y de ahí a otra a quien puso Isla de San Dimas y luego otra a que llamó Isla de Flores y de ahí a otra a quien puso la Galera y de a otra que llamó de Sarga y de todas tomó posesión en nombre de S. M, con gran trabajo y guacavaras por mar y por tierra, porque había mucha gente en ellas y muchas canoas en que venían a hacerle la guerra por la mar.
      Después de haber descubierto las dichas islas, el dicho maese de campo pasó adelante con el dicho ber­gantín y descubrió otra de 400 leguas de circuito, que es la mejor y más fértil y de más gente do toda, por­que en esta sola hay más de un millón de personas y más de trescientos mil hombres de guerra y tomó en ella posesión y la llamó GUADALCANAL por ser de allí natural, donde tuvo muchas guacavaras y riesgo y de ahí pasó a otra isla a quien puso de San Jorge, que es muy poblada y grande y de ahí fue dando vuelta alrededor de la isla de Santa Isabel, donde estaba la armada y se fue con ella y dio cuenta al general do todo lo que pasaba.
     En el dicho descubrimiento que el dicho maese de campo hizo con el dicho bergantín, atravesó y pasó dos golfos con gran riesgo y contra voluntad y parecer del piloto mayor que consigo llevaba, por ser el ber­gantín pequeño y los tiempos trabajosos de lluvias y vientos, de donde vio y descubrió a las espaldas de Guadalcanal y de las islas de Boru y Santa Isabel, otras muchas islas y gran cantidad de tierra; de todo tuvo mucha y muy buena noticia y de las islas que tomó llevó mucho proveimiento de puercos y otros muchos proveimientos de mantenimientos, cuanto pudo llevar el dicho bergantín para la dicha armada, de lo cual fue de muy buen tiempo socorrida.
          El dicho Pedro de Ortega dejó descubierta a la navegación y bajo de ella, e hizo, mediante su relación, que la dicha armada y naos de ella, fuesen a la isla de Guadalcanal, donde los naturales mataron en una emboscada nueve españoles que iban por agua de batel y oído el ruido por el dicho Pedro de Ortega, estando en la almiranta, se echó a la mar con alguna gente en una balsa de cañas y saltó a tierra casi media legua, con gran riesgo y trabajo, a socorrer a la gente, estando enfermo de una pierna y la mar muy brava, lo cual se le tuvo a temeridad e hizo enterrar a los muertos. Con 26 soldados, hombres y algunas gentes de servicio, salió en un batel el dicho maese de campo por un río arriba en la dicha isla de Guadalcanal a descubrir la tierra y traer comida hasta llegar a unos pueblos de indios los cuales salieron a él y a la dicha gente en más de qui­nientos indios y le dieron tan recia guacavara, que los pusieron en gran aprieto y finalmente salió con la victoria y vio la tierra por aquella parte y llevó el batel cargado de comida para la armada.
Toda la armada fue con los navíos a otra isla que llamaron de San Cristóbal donde saltaron en tierra y con ellos su general.
Original cedido por Salvador Isern



jueves, 27 de febrero de 2014

HISTORIA SOBRE UNA REVISTA DE FERIA DE 1946 - ORTEGA VALENCIA (2 DE 3)

                           Por Joaquín Isern Fabra

El dicho Pedro de Ortega, yendo navegando, las veces que se juntaron los navíos para poderse hablar dijo y persuadió muchas veces a grandes voces al dicho Fernán Gallego, piloto mayor que iba en la nao capi­tana que no mudase derrota sino que subiese de los 15º y 1/4 donde llegó la armada hasta los 25° que decía Pedro Sarmiento, cosmógrafo, que estaban las islas y tierra que iban a buscar y que por qué no esperaban a cada día con la Capitana a que se hablasen y comunicasen él y los dos pilotos de la almiranta con el piloto com­pañero, con el compañero que llevaban, el cual no quiso subir los dichos grados ni hacer más que su parecer no esperando a la Almiranta sino muy pocas veces porque dicho Pedro de Ortega no le contradijese lo que hacía.
   La primera tierra que la dicha Armada vio en que saltó la gente de ella fue la isla de Saba a quien pu­sieron de Santa Isabel y es más de mil seiscientas leguas distanciadas de los reinos y la dicha isla tiene de circuito sobre doscientas leguas, poco más o menos y en ella el dicho Pedro de Ortega con ciertos soldados fue el primero que entró la tierra adentro poco más de una legua a visitar a bilebanbarra otauriqui como ellos dicen, el cual se había dado por amigo de los cristianos y comenzaban a servirlo y trajo nuevas y avisos de la tierra y de las cosas que en ella había de donde se tomó lengua para lo que en adelante se debía de hacer.
     El dicho Pedro de Ortega, como maese de campo, salió del puerto de la dicha isla por la tierra adentro a ver la disposición de ella y su población y si era isla o tierra firme, porque hasta allí no se tenia por isla y con treinta soldados y veintidós mozos y esclavos bien aderezados y uno de los religiosos de San Francisco que llevaban, entró por ella cuatro jornada en que habría 16 leguas hasta llegar a la más alta de la tierra de donde se entendió ser isla y vio lo que en ella había y volvió a dar relación de ello al general habiendo tenido en el camino muchas guacavara (acometidas) y escaramuzas con los naturales de la tierra que salieron a él en más cantidad de quinientos cada vez; en que se vio en aprieto y se vieran en mayor peligro si bajara por donde subió, porque le tenían puestas celadas de muchas gentes y el camino era muy áspero y malo.

      En la dicha entrada (en la isla) y en todo lo demás en que el dicho Pedro de Ortega se halló, anduvo a pie porque no llevaron caballos ni los había en la tierra y anduvo por muy malos pasos y ríos y el agua a la cintura y a los pechos y los indios sobre flechando y tirando, a los cuales jamás consistió que le hiciese mal ni daño, si no se viese muy necesitado y forzado a ello por no poder hacer otra cosa para escapar él y su gente.

      De allí a pocos días, con el mismo número de gente tornó, el dicho Pedro de Ortega, maese de campo, entrar por otra parte, yendo parte del camino por mar, tardando cuatro o cinco días y entró hasta 12 leguas de tierra que es la meta y tuvo mucho trabajo y riesgo, porque les llovió mucho y los caminos fueron malos por la costa de la mar entrando por ella muchas veces y por ríos donde se les perdió la comida y se vieron en gran aprieto y donde trajeron cinco indios para lenguas como intérpretes, sin matar ningún indio ni hacer otro daño.

martes, 25 de febrero de 2014

HISTORIA SOBRE UNA REVISTA DE FERIA DE 1946 - ORTEGA VALENCIA (1 DE 3)

Por Joaquín Isern Fabra
Original cedido por Salvador Isern
Muy poderoso señor, Pedro de Ortega Valencia dice que él ha servido a S. M. en este reino y en el de tierra firme y por agua, de veinte y tres años a esta parte y, últimamente, en este nuevo descubrimiento de las islas occidentales en que fui con cargo de vuestro maese de campo y de lo que en esta jornada sirvió querría que se tomase información de oficio conforme a vía Real y ordenanza para informar con ella a vuestra Real persona.
A vuestra Alteza pido y suplico la mande recibir de oficio como dicho es por estos capítulos con citación de vuestro fiscal, con el parecer de vuestros oidores, se enviase a vuestra Real persona para que me haga merced de diez mil pesos de renta en pensión situados por vos de por vida en parte donde estén seguros y bien parados.
Primeramente el dicho Pedro Ortega Valencia se halló en ésta a tiempo que se aviaba la armada y gente que vuestro gobernador de estos reinos, el licenciado Castro, enviaba al descubrimiento de las otras islas occi­dentales y por la confianza que de él Pedro Ortega, tenía el dicho vuestro gobernador, le mandó que dejase sus negocios, casa y sosiego y fuese a servir a su majestad en la otra jornada.
El dicho Pedro Ortega obedeció lo que el dicho vuestro gobernador le mandó hacer de ir a la otra jor­nada dejando su casa en Panamá donde es alguacil mayor y tiene mujer e hijos, sin sacar otra condición alguna más de que de ninguna cosa, socorro, ayuda de costa, matalotaje, comestibles que se cargaban en la embarca­ción para el viaje armas ni otra cosa alguna se le había de dar dado ni prestado de la Real Hacienda, lo cual se cumplió así por el dicho Pedro de Ortega, porque ninguna cosa de las susodichas se le dio ni el la recibió pan la dicha jornada.
Al dicho Pedro de Ortega, se le dio cargo de la nao almirante con título de capitán de ella y Maestre de Campo de toda la armada, el cual llevó consigo a su costa y debajo de su bandera, trescientos y dos negros, hombres que sirvieron e hicieron en la jornada como buenos soldados todo lo que fue necesario y se les mandó y sirvieron y curaron los enfermos que hubo en la nao almirante todo el viaje.

El dicho Pedro Ortega metió en la dicha nao almirante, matalotaje en gran cantidad y armas para sí y para sus criados y esclavos, en que gastó y se empeñó y en otros aderezos y pertrechos necesarios en más can­tidad de tres mil pesos, de lo cual ninguna cosa sacó ni escapó acabada la jornada porque el matalotaje y todo lo demás, se gastó y consumió y las armas y los demás aderezos vino usado, podrido y gastado que nada vale.
El dicho Pedro Ortega, anduvo haciendo y procurando gente que fuese al dicho descubrimiento y por su causa y su afición, fueron a él muchas personas que sólo fueron por él, no yendo sin dicho Pedro Ortega, algunos de los cuales, como fueron Francisco Muñoz Rico y Juan de Ortega, sus deudos, fueron a sus propias expensas sin recibir paga, socorro ni ayuda de costa, ni matalotaje, ni armas, ni otra cosa alguna de la Real Hacienda y llevaron criados y esclavos a su costa,

Embarcóse a los 19 de noviembre del año pasado (1566) el dicho Pedro Ortega y sus deudos y gentes en la dicha nao almiranta y se hicieron a la vela a los veinte en el puerto del Callao de esta ciudad y fue si­guiendo su viaje por el rumbo y término que, la nao capitana guiaba porque en ella iba el general Álvaro de Mendaña y Fernán Gallego, piloto mayor de la armada por cuyo parecer se regían las derrotas y rumbos y se rigió en toda la armada.