viernes, 6 de febrero de 2015

Errores de datación en el descubrimiento de la isla de Guadalcanal en 1568.



Por José María Álvarez Blanco




La publicación en este blog, el día 4 de febrero de 2015, del texto de Rafael A. Rivero del Castillo sobre los actos de 1964 del homenaje a Pedro Ortega, que apareció impreso originalmente en la Revista de Feria de 2007, me obliga. además de agradecer la cortesía de reproducir casi literalmente un párrafo del texto de mi prólogo al libro del periodista Jesús Rubio Villaverde, a puntualizar lo siguiente:

1.- Como por deformación profesional soy un obseso del rigor histórico, aprovecho la ocasión para matizar un error de un año, tanto en la lápida de la fachada del Ayuntamiento como en la transcripción que el Sr. Rivero hace de mi texto. En efecto, si bien la expedición, que al mando de Álvaro de Mendaña descubrió las Islas Salomón, partió del puerto de El Callao en  Noviembre de 1567, no fue hasta mayo de 1568 cuando tras la larga travesía nuestro paisano Pedro Ortega descubrió la isla. Por esta razón en el párrafo anterior he escrito "casi literalmente" porque acabo de comprobar en el libro que el prólogo dice 1568 y no 1567, como me atribuye Rafael A. Rivero.

2.- Las autoridades de la pasada Dictadura, por aquello de los "25 años de paz" (recuérdese el chiste que añadía "y ciencia") metieron con calzador el evento en 1964, cuando aún faltaba cuatro años para que se cumplieran los cuatro siglos del descubrimiento. Supongo que pensarían que las cifras redondas están muy bien, pero que daba igual 396 años que 400, ya que lo que se trataba, para mayor gloria del régimen, era organizar el máximo número de eventos cuando se cumplían 25 años desde 1939, final de la guerra cainita.

3.- Sin embargo, el error anterior de un año es una insignificancia frente a la inexactitud de ¡¡¡ochenta años‼! cometida por los ediles de nuestro Ayuntamiento en julio de 2013,  que motivó mi siguiente mensaje en el Foro de la página web de la Casa Consistorial:

Hoy 23 de Julio de 2014 hace justamente un año que las autoridades municipales subieron a la página web del Ayuntº y a YouTube https://www.youtube.com/watch?v=ZZbeKYL56V8 el primer vídeo sobre el asimétrico Hermanamiento con la isla de Guadalcanal. Desde el primer momento dichas autoridades fueron advertidas verbalmente del importante error, consistente en afirmar que Pedro Ortega Valencia descubrió la isla en ¡¡¡¡1648‼‼, cuando, como es de sobra sabido, fue en el mes de mayo de 1568. ¿Hasta cuándo van a seguir permitiendo los responsables del desaguisado que en la www pueda verse y oírse este error?.Por respeto a sí mismos y a las autoridades que invitaron, lo menos que podrían hacer, sin esperar un minuto más, es eliminar temporalmente el vídeo hasta que esté debidamente corregido en el audio y en la imagen.

Acabo de reproducir el vídeo de marras y cuando la reproducción lleva 51 segundos sigue viéndose el fotograma que aparece al principio, con la muy errónea cifra 1648 y en el audio se oye  claramente  la voz engolada de la narradora, a la que sin comerlo ni beberlo metieron en semejante charco, que dado la magnitud y el tema más parece un océano.


Madrid 5 de febrero de 2015

miércoles, 4 de febrero de 2015

EL HOMENAJE A PEDRO ORTEGA VALENCIA EN GUADALCANAL – AÑO 1964



Por Rafael Ángel Rivero del Castillo – Revista Guadalcanal año 2007

José María Álvarez Blanco, nos cuenta en el prólogo del Libro de Jesús Rubio “La Lluvia Infinita.” lo siguiente: "los españolitos que nacen en Guadalcanal (Sevilla), aprenden muy pronto por transmisión oral, que hay una isla en el océano Pacífico que se llama como su pueblo, debido a que fue descubierta en 1567 por su paisano Pedro de Ortega Valencia, cuando cumpliendo órdenes de Álvaro de Mendaña mandaba un bergantín expresamente diseñado para navegar por los bajíos. A muchos de estos españolitos, de mayores, cuando han emigrado a los más variados destinos, les ocurren infinidad de anécdotas relacionadas con el de su lugar de origen. Así, cuando dicen que son de Guadalcanal, sus interlocutores llevan la conversación a la Batalla de la Segunda Guerra Mundial, a la Isla, al Portaviones de igual nombre y la reciente película «La Delgada Línea Roja»".

Pedro de Ortega Valencia nació en Guadalcanal aproximadamente en 1520 y murió antes de 1598. Se casó con Isabel Hidalga de cuyo matrimonio nacieron dos hijos Jerónimo que viajó con él a las Islas Salomón y Pedro.

Pero no es hasta 1964, veintitrés años después del desembarco estadounidense en la isla de Guadalcanal, en el marco de la 2ª Guerra Mundial, que haría famosa a esta isla, cuando se le rinde un homenaje a Ortega Valencia en su pueblo natal.

            Casualmente un buen día conocí, a través de una página Web, a uno de los organizadores (por parte de la Armada de los EE.UU.), del homenaje que conjuntamente la Armada Española y la Armada Norteamericana dieron al conquistador hijo de nuestro pueblo Pedro de Ortega Valencia el día 6 de septiembre del año 1964.

            Se trata del Señor Don Raúl Botello, norteamericano de nacionalidad y de ascendencia italiana.

            A través del correo electrónico le escribí solicitándole información acerca de este evento. Desde el principio obtuve del señor Botello una participación total y desinteresada. Gracias a la información y a la documentación facilitada por él ha sido posible redactar este artículo.

En el año 1964 el entonces Corporal Botello de los Marines Corps, estaba destinado en la Base conjunta hispano-norteamericana de Rota, como miembro de la Unidad de Infantería de Marina de EE.UU. Desde allí y por orden del Teniente Coronel Richard F. Petersen Comandante Jefe de los Marines de Rota, se desplaza junto al Teniente Alekic a Guadalcanal el día 28 de mayo de 1964, jueves.

Su misión: establecer contactos con el pueblo de Guadalcanal representado en la persona de su Alcalde, el maestro nacional don Francisco Oliva Calderón, para iniciar los preparativos del homenaje a nuestro conquistador.

El Teniente Alekic y el Cabo Botello son bien recibidos y atendidos por el Alcalde y la comisión nombrada al efecto, incluyendo entre otras actividades la de una excursión al monte Hamapega, al repetidor de TV.

Esta sería la primera de varias visitas para preparar el citado homenaje. La hospitalidad de Guadalcanal para con estos dos Marines, induce a que el Teniente Coronel R. F. Petersen invite al Señor Oliva a visitar la Base de Rota en los primeros días de julio de ese mismo año.

El homenaje se llevaría a cabo el día 6 de septiembre de 1964, Domingo de feria en Guadalcanal.

A las 9:30 horas del día anteriormente citado, se congrega numeroso público en el Coso, en el campo de la feria, junto a las autoridades locales de Guadalcanal, encabezadas por el señor Alcalde don Francisco Oliva Calderón. Les acompaña entre otras autoridades, el Cura Párroco de Santa María don Manuel Barrera Cobano y el Teniente Jefe de la Línea de la Guardia Civil, señor Gil.

A las 9:40 horas aparecen volando por encima de la Sierra del Agua, media docena de helicópteros que tomarán tierra en el Coso.

En el primero de estos aparatos un Sikorsky S-55 de la Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF) llegan las siguientes autoridades militares:
 -Capitán de Navío August A. Barthes Jefe de Actividades Navales de los EE.UU. en España
-Teniente Coronel W. Moore del JUSMG de Madrid  
-Teniente Coronel Richard F. Petersen. Comandante de las Fuerzas Armadas de Infantería de Marina de EE.UU. de la Base de Rota.
-Sargento Mayor Murray L. Kabase superviviente del desembarco Estadounidense en la isla de Guadalcanal en la 2ª Guerra Mundial.

Después aterriza un Sikorsky S-58 junto a cuatro Bell 47G-2 de la flotilla de helicópteros de la Armada Española de la Base Naval de Rota. A bordo de los cuales llegan las siguientes Autoridades:
- Almirante Pascual Cervera Capitán General del Departamento Marítimo de Cádiz.
-Contralmirante Pardo, Jefe de la Base Conjunta de Rota
            -General Aguilera de Infantería de Marina
            -Teniente Abilio Piedrosa Gastón Vicario del Departamento Marítimo
            Casi simultáneamente pero por carretera llegarían las siguientes personalidades civiles y militares:
            -Gobernador Civil de Sevilla don José Utrera Molina.
            -Vicepresidente de la Diputación Provincial de Sevilla don Pedro Gutiérrez Calderón
            -Director de la Casa Americana de Sevilla Mr. Dorsay
            -Secretario Provincial de Sindicatos Sr. Álvarez de Toledo
            -Diputado Provincial y Alcalde de Alanís don Luís Narbona Álvarez.
            -Alcalde de Cazalla de la Sierra don Ángel Romero Lozano.
            -Delegado Gubernativo para Guadalcanal Sr. Haraldo Dhalander.
            -De la Hermandad de Alféreces Provisionales de Sevilla don Benito Ponce de León
            -Cónsul General de EE.UU. Mr. Paul Guest
            -General Jefe del Estado Mayor de la Región Aérea de Estrecho, General Salvador
            -General 2º Jefe del Gobierno Militar de Sevilla, General Durbán Crespo.

            Una vez efectuadas las salutaciones, la comitiva se dirige a pie por las calles Menéndez Pelayo, Paseo de la Cruz, Santa Clara y Don Juan Campos a la Plaza de España, en donde se ha congregado la mayoría de los habitantes de Guadalcanal y muchos de los pueblos vecinos. 
 
Plaza de España donde se celebraron alguno de los actos
            La comitiva llega hasta el Ayuntamiento para minutos después desplazarse en automóvil hasta el Paseo de la Cruz donde se procede a la inauguración de un grupo escolar nuevo que recibirá el nombre de Pedro de Ortega Valencia. Está compuesto de seis aulas que se dedicarán exclusivamente a la enseñanza de niñas. Allí el Almirante Cervera descubre unos azulejos con el nombre del conquistador y el Director del Colegio don Francisco Ortiz Mantrana pronuncia unas breves palabras con motivo de la inauguración. 

            Desde aquí inician un recorrido por carretera para visitar los alrededores de pueblo, llegando por la carretera de Llerena hasta el cruce con la carretera de Valverde de Llerena. A la vuelta se detendrían en El Puerto para admirar la vista que desde allí se observa de Guadalcanal. Desde allí prosiguen por la carretera de Alanís llegando hasta San Benito, desde donde vuelven al pueblo.

            Son las 12:00. El mediodía. La hora prevista para el comienzo de una Misa de Campaña en el paseo de El Palacio. Allí en la fachada posterior del Ayuntamiento se ha levantado un Altar con la Virgen del Carmen, patrona de los marinos. El altar está adornado con guindolas, gallardetes, remos, maromas y banderas que contribuyen a crear un ambiente marinero que contrasta con el aroma a jara, a tomillo y romero que el aire arrastra desde la cercana Sierra del Agua.

            Para rendir honores en esta misa de campaña forma ante el citado altar una Compañía de honores del Tercio Sur de Infantería de Marina. A la que acompaña una escuadra de gastadores, la Bandera del citado Tercio y Banda de Música. El Mando de la Compañía lo ostentaba el Capitán don Julio Yañez y en total contaba con aproximadamente 145 hombres.

            La misa fue oficiada por el Teniente Vicario del Departamento Marítimo don Abilio Piedrola Gastón asistido por el Párroco de Santa María de la Asunción don Manuel Barrera Cobano.

            Una vez concluida la misa la Compañía desfila hasta la Plaza y forma junto a una Sección de desembarco de Marines Norteamericanos con Bandera de EE.UU. compuesta de aproximadamente 40 hombres.

            Cuando las Unidades ya están formadas frente al Ayuntamiento las autoridades Militares, encabezadas por el General Salvador, Jefe del Estado Mayor de la Región Aérea del Estrecho, pasan revista a las fuerzas en formación. 
El General Salvador pasa revista a las fuerzas en formación

            Terminada la parada militar se procede a la inauguración de una exposición montada en la planta baja del Ayuntamiento. En dicha exposición pueden contemplarse:

            -Un mural en relieve con la derrota del viaje desde el Callao a las Salomón y regreso a Colima (Méjico) en el viaje del descubrimiento de la Isla de Guadalcanal en 1567.
Mural del viaje de Ortega Valencia, escoltado por infantes de marina de ambos paises

            -Diversas maquetas de barcos de vela.
            -Diversos documentos del Archivo de Indias de Sevilla.
            -Cartas de Juan de la Cosa.
            -Manuscritos de Magallanes y Elcano.
            -Sables de abordaje de finales de siglo y trabucos de borda.
            -Murales alusivos al desembarco norteamericano en la isla de Guadalcanal durante la 2º Guerra Mundial en 1943.

            Cuando la visita a la exposición finaliza las autoridades se trasladan a una tribuna colocada en la fachada del Ayuntamiento en donde tiene lugar el descubrimiento de una lápida cubierta por la bandera de España y que descubre el Almirante Cervera a los sones del Himno Nacional. En dicha lápida, que puede verse actualmente en la fachada del Ayuntamiento junto a su puerta principal, reza lo siguiente:

            “El Maese de Campo Pedro Ortega Valencia, hijo predilecto de esta villa, descubrió la isla de Guadalcanal y otras en el Océano Pacífico. En los XXV años de paz, la marina española y norteamericana rememoran su imperecedera gesta. 1567-1964.”

            Después tendrían lugar varias alocuciones entre las que destacó la del escritor don José María Osuna, que esbozó una biografía del conquistador.
            El Teniente Coronel Moore, en nombre de la marina de los EE.UU. entregó al señor Oliva Calderón, un álbum de fotos y una espada de samurai conquistada en Guadalcanal por los marines. 
El Teniente Coronel Moore entrega un presente al Alcalde de Guadalcanal


Una vez dislocada la fuerza en formación el Ayuntamiento ofreció una comida a las personalidades asistentes al acto.

Ya por la tarde tuvo lugar la tradicional procesión de la Patrona Nuestra Señora de Guaditoca a la feria, que casualmente estrena paso ese año. Previamente la Junta de Gobierno de la Hermandad nombra Hermano Mayor Honorario al Almirante Cervera, al que se le entrega un pergamino que certifica el nombramiento. Dicho pergamino fue realizado por don Luís Pérez Puche.

La Imagen de Nuestra Señora fue escoltada por los infantes de marina españoles y la Banda de música de la marina. Los marineros entonaron la Salve marinera a la Virgen.

Las Autoridades que por la tarde no se habían marchado, acompañan a la procesión hasta la llegada de ésta al recinto ferial. Allí se despiden y se marchan. La Virgen de Guaditoca después de procesionar por el recinto ferial vuelve a la iglesia de Santa María de la Asunción.


De esta manera concluyó la larga jornada cuyo desarrollo se ajustó al apretado programa que acabó con la promesa del alcalde de viajar a San Fernando para entregar a la Armada Española representada por el Almirante Cervera, una placa con el agradecimiento de la corporación municipal y del pueblo de Guadalcanal.

jueves, 29 de enero de 2015

“GUSTAVO”: LA NOVELA INÉDITA DE ADELARDO LÓPEZ DE AYALA


Por SERGIO KRSNIK CASTELLÓ – Revista de Guadalcanal año 2014


Adelardo López de Ayala ha pasado a la historia de literatura española como uno de los más notables dramaturgos de la segunda mitad del siglo XIX, dentro de la denominada “alta comedia” cuyo principal exponente fue  Manuel Tamayo y Baus.

Sin embargo, hay un aspecto de su personalidad literaria prácticamente desconocido, como es el de novelista. En efecto, en el haber de López de Ayala hay una novela, que el autor tituló escuetamente “Gustavo”, y de la cual apenas existen referencias.

La novela fue escrita en los inicios de su carrera, concretamente en 1852 (cuando el autor contaba apenas 24 años de edad), solo un año después de estrenar sus primeras obras de teatro (“Un hombre de estado” y “Los dos Guzmanes”, ambas de 1851), quizá en un intento de diversificar su obra y no circunscribirse únicamente al género dramático; los avatares que sufrió dicha novela sin duda le decantaron hacia el teatro y la poesía.

“Gustavo” es una novela atípica en el panorama de la narrativa española de la época: si durante el primer tercio del siglo XIX la producción narrativa en nuestro país se caracteriza por una cursi sensiblería, a partir de 1830, bajo la influencia del inglés Walter Scott, prolifera la novela histórica, cuyos principales exponentes son Enrique Gil y Carrasco (“El señor de Bembibre”, 1844) y Francisco Navarro Villoslada (“Doña Blanca de Navarra”, 1847), y que prácticamente convive con los primeros intentos de novela realista (“La gaviota” de Fernán Caballero, escrita en 1849, y “El clavo” de Pedro Antonio de Alarcón, publicada en 1853). Pese a estar escrita en ese momento, a ninguno de estos géneros se asemeja “Gustavo”; por el contrario, la misma responde a un nuevo aspecto “social” ampliamente asimilado en la narrativa europea de mediados del siglo, de forma principal aunque no exclusivamente en Francia. Recordemos que en Rusia Nicolai Gogol había empezado a publicar narrativa en 1831, en Inglaterra Charles Dickens hacía lo mismo en 1836, y en Francia Gustave Flaubert se estrenaba como novelista en 1836; sin duda López de Ayala conocía y había leído a estos tres autores cuando se decidió a escribir su novela. Aparte de ello, la novela puede considerarse un documento histórico de primer orden, ya que relata admirablemente el carácter de la ilustre bohemia literaria que se distinguía en Madrid a mediados del siglo XIX y que López de Ayala conocía de primera mano.

La novela, en síntesis, cuenta la historia de un escritor de incipiente éxito que, aunque enamorado de una respetable dama, decide celebrar sus éxitos literarios, junto con varios amigos, con la compañía de varias prostitutas.

La primera parte de la novela fue presentada a la Censura (entonces trámite obligatorio previo a la publicación de obras literarias) en mayo de 1852; al Censor (José Antonio Muratori) no debió de gustarle el atrevimiento de algunas escenas, por lo que con fecha 27 de mayo de dicho año prohibió su publicación. La corrección entonces propuesta por el autor, sustituyendo la palabra “poeta” por “compositor” o “artista”, obedeció quizá al deseo de evitar que la obra se tomase por autobiográfica (como en parte lo es) lo que pretendía ser únicamente narración novelesca, pero ni aún así la obra pudo ser publicada.

Desanimado por este obstáculo, probablemente López de Ayala no pensó en terminarla. Cuando a la muerte del autor, se publicaron sus obras completas (Colección de Autores Castellanos, siete tomos, 1881-1885), los editores no la incluyeron, no se sabe si por no tener noticia de su existencia o simplemente por acatar la, suponemos todavía vigente, prohibición de su publicación.

Sin embargo, la novela no cayó totalmente en el olvido, y en el año 1908 fue finalmente publicada en el número XIX de “La Revue Hispanique”. Se trataba esta de una publicación francesa fundada en 1894 que, con carácter trimestral, difundía narrativa española (fundamentalmente novelas o relatos cortos)  en idioma original. Este tipo de publicaciones periódicas fue muy popular entre finales del siglo XIX y principios del XX como una forma de dar a conocer a un público mayoritario la narrativa corta de los autores entonces en activo; en nuestro país hubo varias de similares características, entre ellas “El Cuento Semanal”, “La Novela Corta”, “Los Contemporáneos” o incluso “La Esfera”.

La publicación en “La Revue Hispanique” viene precedida de un prólogo escrito por  Antonio Pérez Calamarte, a quién al parecer había llegado a sus manos el manuscrito de la misma. Desconozco quién es esta persona y como llegó a ser propietario de la novela citada; gracias en todo caso a su iniciativa pudo por fin ver la luz un texto que quizá de otro modo se hubiese perdido para siempre.



Nota del administrador. La novela a la que hace referencia el autor de este artículo, fue publicada en nuestro blog en diferentes entregas, entre los meses de junio y octubre de 2013, con la etiqueta de Adelardo López de Ayala, gracias a la amabilidad de José Mª Álvarez Blanco, que nos remitió una copia del libro.



lunes, 26 de enero de 2015

IN MEMORIAM ALFREDO MUÑOZ ARCOS, IMAGINERO DE GUADALCANAL

                                                         Fotografía de Alfredo Muñoz Arcos

                                             Por Ignacio Gómez Galván 


Cuando el teléfono suena a deshora, siempre pensamos que algo grave ha ocurrido. Ayer sobre las once y media de la noche, recibí la llamada de Antonio Arcos, donde me informaba que su primo Alfredo Muñoz Arcos, había fallecido en Linares donde vivía. Había cumplido 94 años el pasado mes de agosto.

Conocí a Alfredo Muñoz en el año 2011, cuando me llamó para pedirme me pusiera en contacto con la Hermandad de la Veracruz, ya que quería realizar la restauración de la imagen antigua de la Virgen de la Cruz, que había construido en los años treinta del siglo pasado. 
Fotografía de la visita a su casa de Linares
      Por este motivo, lo visité en su casa de Linares en dos ocasiones, y entonces conocí la labor que había realizado en el enaltecimiento de la Semana Santa de Andalucía, como lo demuestra, con la construcción y restauración de un centenar de imágenes o enseres.

Alfredo Muñoz Arcos, nació en Guadalcanal, el día veinte de agosto de mil novecientos veinte, en la calle Pilar número doce, que era el domicilio de su padre Manuel Muñoz Arcos y su madre Concepción Arcos Bernabé. Era el primer hijo fruto del matrimonio que sus padres celebraron el diecisiete de agosto de mil novecientos diecinueve, en la iglesia parroquial de Santa Ana. 

A los dieciséis años, Alfredo Muñoz Arcos, inicia los primeros trabajos profesionales en Guadalcanal. Estando de vacaciones en el pueblo, se inició la denominada Guerra Civil Española, con las consecuencias que todos conocemos. A primeros de septiembre visitó la ermita de San Benito con unos amigos y sólo encontraron la cara del Cristo de la Humildad, las manos de la Virgen de los Dolores y las caras de Santa Justa y Rufina. En el pozo que hay en la entrada, a dos metros de profundidad, estaban los restos del Cristo de la Humildad. Le faltaba la cabeza, el pecho, el vientre, la espalda, tres dedos de la mano derecha y dos del pie derecho, los brazos sueltos, y el derecho en dos trozos. Por estas circunstancias, sería el primer trabajo que realizó para Guadalcanal, restaurar al Cristo de la Humildad. Empezó por encolar todas las piezas y seguidamente acoplar los trozos de madera que faltaban, para empezar a tallar. Una vez restaurado, inició el proceso de estucar, lijar y policromar y finalizado el trabajo lo entregaron al cura párroco de Santa María de la Asunción D. Manuel Jiménez Sutil, que lo felicitó.
                
                          Virgen de la Cruz, restaurada por Alfredo Muñoz 

No terminó aquí el trabajo de Alfredo Muñoz, a instancias del cura párroco, acometió la restauración de los altares de la iglesia. Con los restos del altar mayor, pudo construir el del Cristo de la Humildad (en la actual capilla del Sagrario). Con los restos del retablo de San Ignacio de Loyola, de la parroquia de Santa Ana, confeccionó el de la Milagrosa, en la misma capilla. Restauró el altar del Cristo Amarrado a la Columna, con los restos del monumento de Santa Ana y por último, realizó un nuevo retablo en colaboración con el sobrino del párroco, de la capilla de Nuestro Padre Jesús.

Un momento importante de su vida, se produce cuando traen la nueva imagen de la Soledad a Guadalcanal en 1937. El hermano mayor de la cofradía le presenta al autor de la imagen D. José Fernández Andes. Éste conocedor de su interés, le realiza infinidad de preguntas relacionadas con la escultura y pintura, que nuestro futuro imaginero intentan responder con los conocimientos que en esos momentos poseía. No debieron defraudar a Fernández Andes sus respuestas, ya que éste le dijo que aunque se iba al día siguiente, cuando sus padres quisieran, se comprometía a tenerlo a prueba durante un mes. A los tres días se marchó para Sevilla y estuvo con el escultor hasta que se incorporó al servicio militar.

Cuando llegó a Sevilla, Fernández Andes estaba trabajando en el Cristo de los Gitanos, y Alfredo Muñoz realizó diversos trabajos ayudándole con esta imagen.

Posteriormente, bajo la dirección de Fernández Andes, realizó un Corazón de Jesús de tamaño natural, para el pueblo de Montellano. También por aquellas fechas construyó un Nazareno para Alcalá la Real y una Inmaculada de tamaño real y otra Inmaculada de 80 cm.

Por las tardes recibía clases de dibujo por un profesor en los Salesianos, y en este colegio conoció a Don Antonio Illanes, muy conocido por los guadalcanalenses, ya que hizo la nueva imagen de la Virgen de Guaditoca y la Amargura. También conoció por aquellas fechas a Castillo Lastrucci, autor del Cristo de la Veracruz y la Virgen de la Cruz, ambos grandes maestros imagineros.

Estando con Fernández Andes, el hermano mayor de Nuestro Padre Jesús, Jesús Rivero, le encarga la nueva imagen del Nazareno. El famoso imaginero le dice: “… como es para tu pueblo, no quiero que toque nadie más que tú, y bajo mi dirección esta escultura…”. Fernández Andes modeló la cabeza y Alfredo Muñoz preparó la madera y la ensambló y devastó el bloque, lo sacó de punto desde el cuello a los pies, después la cabeza y las manos que habían sido modeladas por otros escultor, las ensambló también, le dio el aparejo, el lijado y todo supervisado por el maestro Fernández Andes, quedó listo para policromarlo, trabajo que realizó don Juan Valcera, íntimo amigo de Fernández Andes. Una vez terminada la imagen, organizó el traslado en un vehículo de los García.


En el año 1940, estando en Villacarrillo,  modeló una imagen de la Virgen de la Cruz, de la Hermandad de la Veracruz, de Guadalcanal, que procesionó en nuestra Semana Santa hasta 1948, en que cambiaron la cabeza de la Virgen por la realizada por Castillo Lastrucci. Recientemente la ha restaurado y entregado a la Hermandad, sin ningún costo.

A los tres meses de acabar la guerra, lo destinaron a La Carolina, donde conoció a la que sería su esposa Dª Mariana Ming Ming, con la que se casaría el 22 de junio de 1942, estableciéndose en la referida localidad durante cuatro años, hasta que se trasladó a Jaén.
Posteriormente en 1966 marchó a Barcelona, donde montó un taller y al mismo tiempo impartía clases de dibujo y modelado en la Escuela Massana, hasta el año 1976. Continuó en Barcelona hasta el año 1978.

A partir de esta fecha  fue cuando se iniciaron sus grandes trabajos de imaginero, tanto en obras de nueva construcción, como importantes restauraciones de imágenes, retablos, enseres, etc., trabajos que ha seguido realizando hasta nuestros días.


Prueba de la labor realizada, la tenemos en las numerosas condecoraciones que ha recibido durante su dilatada carrera,  de las que relacionamos algunas de ellas:
Alfredo Muñoz con alguna de las distinciones recibidas
§   Medalla de Oro de las Bellas Artes, de la ciudad de Jaén
§   Hijo Adoptivo de Carboneros, con fecha 24 de mayo de 2009
§   Medalla de Oro de la Cofradía de Cristo Resucitado, de Jaén, en el año 2004
§   Placa de agradecimiento del pueblo de Carboneros
§   Concha de plata por la restauración de la Magdalena (Jaén)
§   Concha de plata por la talla del Cristo Yacente (La Carolina-Jaén)
§    Medalla de Oro por la Virgen de la Victoria, concedida por la Pontificia Real e Ilustre Agrupación de las Cofradías de Jaén.
§    Olivo de Plata por los Costaleros de Jaén.

Sin embargo, ha fallecido sin que su pueblo natal, no le dedique una sola mención, ya que el expediente para concederle la Medalla de Oro de la Villa que se inició en 2011, aún están sin resolver por parte del Alcalde.

Ya que no ha sido posible concederle la Medalla de Oro, yo pediría al Ayuntamiento, que al menos realizara un pequeño azulejo recordatorio y lo instalaran en la casa donde nació, en la calle Pilar número doce.

Descanse en paz don Alfredo Muñoz Arcos y reciban sus familiares, nuestro más sentido pésame.
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Por último, para que se hagan una idea de los trabajos realizado por Alfredo Muñoz, a continuación les ofrecemos algunos de los realizados, durante todos estos años.

GUADALCANAL (Sevilla)

Reconstrucción del Cristo de la Humildad y Paciencia.
Construcción de la Virgen de la Cruz, para la Hermandad de la Veracruz. (1940)
Retablo del Cristo Amarrado a la Columna
Retablo del Cristo de la Peña.
Retablo de Ntro. Padre Jesús
Ayudando a Fernández Andes en la imagen de Ntro. Padre Jesús.
Restauración de la Virgen de la Cruz de la Hermandad de la Veracruz (2011)

MONTELLANO (Sevilla). Construcción del Sagrado Corazón de Jesús

MADRID.- Construcción de Dolorosa, para Santa Justa. Construcción de Dolorosa, para Pinto. Construcción de San Juan, para Santa Rufina. Construcción de dos Crucificados y un Nazareno

JAEN.- Parroquia de San Ildefonso:  Construcción Ntra. Sra. de la Soledad; Construcción de Jesús y Ángel, de la Oración en el Huerto y Construcción de la Virgen de la Victoria, de la Cofradía del Resucitado.
                         
                      Imagen de la Soledad de la parroquia de San Ildelfonso

Parroquia de la Magdalena.-  Restauración de la Magdalena (1940); Retallado del Cristo de la Clemencia y Construcción de la Dolorosa del Mayor Dolor

Iglesia de San Juan de Dios.- Restauración del altar mayor; Manifestador y sagrario. Ángeles. San Joaquín. Santa Ana. San José. Sagrado Corazón de Jesús. Sagrado Corazón de  María. San Juan de Dios. Magdalena. Viacrusis

Iglesia de la Merced.- Dedo índice y anular de la imagen de Nuestro Padre Jesús (El abuelo)

Iglesia de San Juan. Restauración de la Virgen del Transito. Construcción de la Magdalena

Convento de las Bernardas. Restauración del Santo padre San Francisco, del coro alto y Construcción del Corazón de Jesús.

Convento de las Teresianas.- Restauración de la Santa Madre Teresa

Iglesia de San Clemente. Restauración de la Virgen de los Remedios

OTRAS RESTAURACIONES DE JAEN. Restauración de la Oración del Huerto de la cofradía de la Veracruz y de la Virgen de la Milagrosa en el Sagrario de la Catedral.

PROVINCIA DE JAEN

Arquillos.-  Construcción del retablo, del Cristo Crucificado y Construcción de la Cruz y restauración de San Antonio Abad

Alcalá la Real.Construcción del Cristo Nazareno (el Pellón).

Pegalajar.- Dosel del retablo y construcción del Cristo de la Veracruz

Villanueva de la Reina.- Retablo del Cristo Crucificado.

   Linares. Iglesia de San Francisco. Construcción altar del Perpetuo Socorro y del Trono del Santo Entierro. Restauración de la Esperanza y Estación del Cristo de la Expiración.

Linares. Parroquia de Santa María. Dosel y altar de la Virgen Milagrosa y restauración del Cristo de la Santa Cena
                         
GuarrománConstrucción de la Dolorosa y restauración de la Inmaculada Concepción de Jacinto Higueras.


Retablo de Carbonero, realizado por Alfredo Muñoz Arcos
CarbonerosConstrucción del retablo de 42 m2, Sagrario y manifestador, cuadro del Perpetuo Socorro y construcción de una Dolorosa.
                 

La Carolina. Construcción del Cristo Yacente, restauración de trono y de los Ángeles. Construcción de la Inmaculada y de una Dolorosa

Villacarrillo. Cabecera, brazo y mano de nuestra Sra. de la Asunción y medio retablo del altar de las Ánimas y dorado de un tramo.

Iznatoral.- Restauración de San Antonio Abad, patrón de Iznatoral.

Parroquia de la Estación de Baeza.- Restauración del Crucificado y cruz


Fuerte del Rey.- Construcción de una Dolorosa.