miércoles, 20 de abril de 2011

EMIGRACIÓN A INDIAS Y FUNDACIONES DE CAPELLANÍAS EN GUADALCANAL - 4


Por Javier Ortiz de la Tabla Ducasse – Revista Guadalcanal 2003

Actas de las I Jornadas de Andalucía y América. Huelva 1981


7. Otros datos de interés, esporádicos, sobre el pueblo o sus habitantes, más o menos curiosos: lindes de fincas urbanas y callejero; linderos de fincas rústicas; cultivos y cosechas; precios en el mercado de productos agrícolas del término; valores de casas y tierras, etcétera.

Con todo ello tendremos una panorámica más cercana al pueblo y sus habitantes a través de los emigrados. Si bien perduran aún las lagunas e interrogantes sobre muchas cuestiones relativas a la emigración per se y a la localidad y comarca en el momento histórico de análisis.

No obstante estos datos, esta reconstrucción de partes de testamentos, de linajes, posesiones y familias, servirán de guía para acudir con mayor exactitud, a fuentes más idóneas para estos propósitos: archivos parroquiales, eclesiásticos, municipales y de protocolos.

Guadalcanal en la emigración a Indias

Interesa apuntar antes de analizar dicha emigración, aunque sea sucintamente, varias características de la localidad que centren el tema en la discutida polémica sobre las distintas causas que motivan dicho movimiento en regiones como Andalucía y Extremadura.

Señalaremos a este respecto el enmarque comarcal y regional de la villa; algunos datos más destacados de su economía durante el XVI; las cifras de población que contamos para este caso y sus relaciones con el resto extremeño y andaluz.

En el siglo XVI Guadalcanal formaba parte de la provincia de León de la Orden de Santiago (como casi todo el Sur de la Baja Extremadura), que va a dar en conjunto altos porcentajes en emigración a América, junto con las encomiendas de la Orden de Alcántara del partido de la Serena. Pese a este hecho algunos autores desdeñan la pertenencia jurisdiccional a realengo, señorío o maestrazgo, como factor desencadenante en la emigración. Tal es el caso de J. M. López Ruíz 4 al analizar la procedencia de la hueste de Hernández de Serpa -aunque no se refiera al caso concreto extremeño-, o el de M. C. Gerbert, para dicha región basada en los datos que proporcionan los catálogos de pasajeros 5.

No obstante es un factor a tener en cuenta así como las presiones fiscales de la época y las enajenaciones de los lugares de maestrazgo, que se suceden desde el reinado de Carlos V, coincidiendo con los momentos álgidos de dicho movimiento migratorio, como ha apuntado M. Cardalliaguet 6.

Guadalcanal en la época aparece como una de las villas más pobladas de la Baja Extremadura, con unos 900 ó 1.000 vecinos, solamente superada por Jerez de los Caballeros, Llerena (ambas de la Orden de Santiago) y Badajoz (de realengo), con una población comparable o superior a la de Mérida (Orden de Santiago) 7. Van a ser por otra parte lugares con alta participación en la emigración americana. Más alto porcentaje aún, en el caso que analizamos, si tenemos en cuenta la población y emigración de la zona comprendida en el triángulo compuesto por Llerena, Azuaga y Guadalcanal con las que ésta comparte similitudes y mantendrá estrechos contactos 8.

Precisamente se trata de una zona con numerosas minas en el XVI, cedidas las de Azuaga a don Francisco de los Cobos en 1528 y las de plata de Guadalcanal a los Fúcares, como prenda de sus operaciones de crédito 9.

A partir de 1519 comienzan los arriendos globales de las rentas de los maestrazgos, iniciándose el control de éstas por parte de los banqueros del Emperador. Años más tarde se suceden las desmembraciones territoriales y antes de descubrirse las minas de plata de Guadalcanal (1555), la villa había sido desmembrada del maestrazgo (anteriormente a 1549) 10.

Antes de este famoso descubrimiento y mucho antes de que comenzaran a decaer las minas la población de Guadalcanal había iniciado el éxodo hacia Indias. Sí es cierto que un elevado porcentaje de los mineros que consigna Boyd-Bowman pertenecen a esta villa, a esta comarca y en general a Extremadura, que como se ha indicado, contaba con numerosos yacimientos en los siglos XVI y XVII. En otro tipo de factores, referentes a la población, toda la región extremeña en esta época aparece subpoblada y, tras la peste general del Reino de 1506-1507, mermada en un 20% de sus efectivos. Precisamente Guadalcanal se librará de esta epidemia de tan funestas consecuencias en la región 11. No cabe pensar en presión demográfica ni en determinantes de esta índole, aunque sí es cierto que los lugares y villas con mayor número de vecinos arrojan un mayor número de emigrantes. No obstante es importante y de primera necesidad en la investigación conocer el porcentaje de emigrados con respecto al total de la población por localidades y comarcas, datos que, con los que proporcionen otros factores, podrán aclarar las causas del éxodo.

Pero si es necesario analizar los posibles factores de repulsión no hay que olvidar los de atracción, como se señala en párrafos anteriores. Y a este respecto Guadalcanal contaba con suficientes motivos, de diversa índole, para sentir de inmediato la llamada del Nuevo Mundo.

lunes, 18 de abril de 2011

EMIGRACIÓN A INDIAS Y FUNDACIONES DE CAPELLANÍAS EN GUADALCANAL - 3


Por Javier Ortiz de la Tabla Ducasse – Revista Guadalcanal 2003

Actas de las I Jornadas de Andalucía y América. Huelva 1981

Por otra parte es interesante analizar este fenómeno en el campo económico para calibrar las repercusiones de la emigración a Indias, tanto para ver la salida de caudales de América, como su inversión y destino final en la península y en las localidades de origen de los emigrantes. Y afecta al estudio de las mentalidades por ver en qué manera se continua o no, o se acrecienta, en los lugares de origen esta costumbre y comprobar si esta manera se radica en América. Por último interesa para analizar los beneficiarios directos, además de la Iglesia, de estas fundaciones y capellanías, normalmente clérigos y sacerdotes pertenecientes al linaje del fundador.

Los fondos documentales de capellanías

Estos fondos nos permitirán acercarnos un poco más al grupo de emigrantes, aunque con las limitaciones lógicas de dicha documentación y debido al hecho de que no todos fundan capellanías. En algunos casos hemos completado sus lagunas con los datos ofrecidos por la documentación de bienes de difuntos del AGI.

La documentación de capellanías del Archivo Arzobispal de Sevilla, magníficamente localizada y catalogada, puede ser un filón importante para el tema. Su catálogo, sigue un orden alfabético de localidades sevillanas; dentro de cada una se agrupan las capellanías según los fundadores y las diferentes fechas de la documentación. Hay que advertir que estas fechas no corresponden a veces a las de la fundación sino a determinados momentos de la sucesión de capellanes u otros trámites de las mismas.

Normalmente los expedientes contienen los siguientes documentos:

1. Traslado del testamento del fundador o solamente las cláusulas relativas a la fundación.

2. Solicitud de disfrute de la capellanía con sus alegatos y documentación anexa, en diferentes años y siglos.

Dentro de estos expedientes la documentación más interesante para el presente objeto es la siguiente:

a. Datos del fundador.

b. Datos relativos al capellán o capellanes solicitantes y alegato de su presentación, generalmente basado en la pertenencia al mismo linaje que el fundador.

c. Datos relativos a los bienes de la capellanía, a veces desde su origen hasta siglos posteriores.

Con esta documentación en general nos es posible investigar los siguientes aspectos de los emigrantes:

1. Aproximación a su entorno personal, que se consigna en su testamento: estado civil al salir de Guadalcanal; edad aproximada, a veces; estado civil al testar; lugares de residencia en América; lugar donde testó y, a veces, causas de su muerte; actividades desarrolladas en Indias y relaciones sociales o familiares.

2. Entorno familiar, que se desprende de su testamento o de los alegatos de los capellanes y de la documentación de la capellanía en general: padres y hermanos y, a veces, el orden de nacimiento de éstos, con sus nombres y diferentes o iguales apellidos; nombre de familiares y deudos, familia política y familia hasta el 4.º, 5.º ó 6.º, grado posterior al fundador.

3. Bienes que deja el fundador para la capellanía; monto que llega a la península; su inversión (a veces) y la evolución o recuento esporádico de estos bienes o rentas hasta siglos posteriores -generalmente hasta principios del XIX.

4. Sucesión de capellanes, generalmente deudos del fundador y su genealogía y entronque con aquél.

5. Ubicación de la capellanía en cada una de las iglesias del pueblo y su repercusión en la economía de la misma o en su aspecto ornamental y artístico.

6. Advocaciones y festividades elegidas por el fundador y otras devociones que se deducen de dicha documentación.

domingo, 17 de abril de 2011

LA BORRIQUITA POR CALLE SAN SEBASTIÁN Y GUADITOCA







LA BORRIQUITA YA ESTÁ EN LA CALLE










SEMANA SANTA DE GUADALCANAL - 7


Agrupación Parroquial de la Resurrección de Cristo y Santa María Magdalena

Procesiona el Domingo de Resurrección por la mañana.

Fundada en el año 2001 y está radicada en la iglesia de Santa María.

La imagen del Cristo es de Manuel Martín García, del año 2009.

La de la Magdalena fue realizada por el mismo escultor en el año 2006.


sábado, 16 de abril de 2011

SEMANA SANTA DE GUADALCANAL - 6


Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Santo Entierro de Cristo.

Realiza su penitencia el Viernes Santo por la tarde.

Radicó desde su fundación en 1503, en la iglesia del Convento de Ntra. Señora de la Piedad, de los Padres Franciscanos (hoy cementerio municipal de San Francisco)
El 31 de diciembre de 1835 se trasladan las imágenes a la iglesia parroquial de Santa María, a la capilla de los señores de Ortega.

La imagen del Cristo Yacente fue realizada en los Talleres Olot, en el año 1954.

La imagen de la Soledad fue ejecutada en el año 1937, por el escultor José Fernández Andes, discípulo de Illanes y Castillo Lastrucci.

EMIGRACIÓN A INDIAS Y FUNDACIONES DE CAPELLANÍAS EN GUADALCANAL - 2


Por Javier Ortiz de la Tabla Ducasse – Revista Guadalcanal 2003

Actas de las I Jornadas de Andalucía y América. Huelva 1981

El caso de Guadalcanal

En aras de esta concreción, y en función del tema de estas Jornadas, se ha elegido la villa de Guadalcanal como modelo y caso, ya que además reviste peculiaridades y ventajas para su estudio que señalamos a continuación.

Primeramente por ser una localidad actualmente andaluza, enclavada en la sierra norte de Sevilla. En segundo lugar por la importancia de su emigración a Indias en el siglo XVI. Por otra parte por su pertenencia anterior y su vinculación constante a la región extremeña, a la que pertenecía en el XVI, formando parte de la provincia de León de la Orden de Santiago, siendo zona de frontera, en años anteriores, durante la Reconquista, después en dos regiones de importancia decisiva en la colonización americana como Extremadura y Andalucía actualmente en los límites de tres provincias: Sevilla, Badajoz y Córdoba.

Al descender al estudio de su emigración interesa aproximarse a otro tipo de información y no sólo a la meramente oficial, como es la de los registros de embarque. Sin duda la documentación de archivos particulares, notariales, municipales y parroquiales será más rica para los fines propuestos, pero por otra parte requerirá más tiempo y dedicación en investigaciones posteriores. A este respecto la observación directa de la realidad extremeña marcó la pauta a seguir en esta primera etapa de análisis.

Aún hoy día perdura en Extremadura la fundación «Pizarro» y viven los descendientes y herederos de vínculos, mayorazgo y fortunas consolidadas con caudales americanos. Las iglesias andaluzas y extremeñas aún guardan obras de arte y recuerdos procedentes de América y en ellas se acumularon limosnas, mandas y legados de indianos. Los mismos catastros indican esta procedencia indiana -que a veces desconocemos- de fincas, tierras, huertas, viñas y heredades pertenecientes a estos emigrantes, a estos legados, obras pías y capellanías. A veces el callejero local o la indicación de edificios y lugares responden a este recuerdo colonial, con nombres que llegan por tradición hasta nuestros días: «la casa de las peruleras», «las capellanías» o «la obra pía».

Por los cinco tomos de fondos americanistas del archivo de protocolos de Sevilla, se aprecia la dificultad que supone rastrear estos emigrantes, como aguja en un pajar, entre miles de compatriotas 1. En los protocolos de Plasencia -localidad extremeña con importante migración a Indias en el XVI- se aprecia igual dificultad e incluso pobreza de resultados, como sabemos gracias a un reciente trabajo inédito 2. Por ello se decidió acotar y ceñir ahora la investigación a las capellanías indianas de Guadalcanal, con la agradable sorpresa de la buena conservación de sus fondos y la riqueza de los datos que esta documentación proporciona. Como primera conclusión de este breve estudio queremos insistir, por primera vez, en la importancia que el análisis de este tipo de documentos proporcionan para el estudio de la migración a América.

Como indicaba Velez de Guevara en su «Menosprecio de corte y alabanza de aldea» 3:

«En la Corte todos los cortesanos se prescian de sanctos propósitos y de heroycos pensamientos, porque cada uno de los que andan allí proponen de retraerse a su casa, desechar s cuydados, olvidar los vicios, hacer capillas, casar huérfanas, atajar enemistadas, irse a las horas, ordenar cofradías y reparar ermitas, y en lo que paran sus deseos es que se queden í hablando de Dios y biviendo del mundo».

La fundación de una capellanía, como gesto piadoso, como signo exterior de riqueza, de calificación social, parece así como modelo para distintos grupos sociales con determinados recursos económicos. A través del catálogo de capellanías de Guadalcanal, y sobre todo de Sevilla, se observa la amplia gama de profesiones, y status que representan los fundadores, aunque predominen ciertos grupos preeminentes y privilegiados.

Las capellanías, las mandas y legados piadosos, las obras pías y fundaciones, al no requerir un límite mínimo de capital, cual el vínculo o mayorazgo, conciernen a un más amplio sector de la sociedad del XVI y XVII, si bien presuponen un mínimo de capacidad económica.