jueves, 30 de julio de 2009

LAS MINAS DE PLATA DE GUADALCANAL - 56


Continuación del libro editado por Miguel del Burgos en el año 1831, NOTICIA HISTÓRICA DOCUMENTADA DE LAS CÉLEBRES MINAS DE GUADALCANAL. Tomo I
(Se mantiene la ortografía de la época)
Cartas de don Francisco de Mendoza, dando cuenta del estado de las minas, y negocios de ellas.
Correspondencia de Castilla. Secretaría de Estado, núm. 113
26 de junio de 1556

Católica Real Magestad.- La que V.M. mandó escribirme en veinte y seis del pasado recibí con el correo, y por no estar cierto de algunas cosas que V.M. me mandaba le escribiese, con respondí con el mismo correo.
Dice V.M. que tiene relacion de Agustin de Zárate de lo que son las minas de Cazalla y Aracena, y que convenia que con brevedad se asentasen las fábricas dellas, y de la de Valverde. Como á V.M. tengo escrito, yo fui á las minas de Cazalla y vi las dos de que V.M. tiene relacion dellas. Se trajo metal y se han hecho ensayes, y acuden poco, como V.M. mandará ver por la relacion que vá con esta. Lo que parece á las personas que vieron las minas, envío; y así por lo que dellos de otros he entendido y por lo que acude en los ensayes, no me ha parecido que se hagan muchos gastos hasta ver como responde. Hácese una casa, que es bastante, donde se recojan los metales que sacaren, y pongo una persona que sirva de mayordomo y tenga cargo de la gente que labrare los pozos de cada una de las minas, y que tenga consigo un buen plomero para que la labor que se hiciere sea buena; y haráse un horno y fundirán lo que pudieren. Pondré un escribano que tenga cuenta y dé por fé de lo que se sacare y fundiere y se gastare, y desta manera ahondarse han las minas y verse ha lo que responden en lo hondo, que yo creo que será mejor que los ensayes muestran y los pareceres dicen, si el agua no lo estorba, porque en toda aquella comarca está muy cerca de la haz de la tierra; y entendido como sale proveerá V.M. lo que fuere servido, y yo entre tanto daré la orden que convenga.
Cerca de estas dos minas vi otras, y con parecer de los plomeros, mandé hacer algunos pozos. Dado en el metal y visto como sale y acude, será V.M. avisado para que mande lo que se ha de hacer.
Joan de Añasco fue (como escribí a V.M.) á Aracena, y envió metales de las dos minas de que V.M. tiene noticia, y de otra que se tenia por buena. Hice hacer los ensayes dellos, y acuden como mandará ver V.M. por la relacion que envio; y aunque no responden tan bien como se ha hecho relacion á V.M., despaché á Martin de Ramoin á Aracena, y le di la orden que envio, y le encargué que hiciese el menos gastos que pudiese. Creo que lo hará bien, porque entiende que para acertar se han de probar muchas cosas, y ha visto las fundiciones y afinaciones, y lo que mas se hace para el beneficio de los metales. Lleva un buen fundidor y los plomeros necesarios, y enviarsele han los que mas fueren menester, y entiendo que aquello es mas de lo que parece por la relacion y ensayes que envío, porque el metal de que se hicieron vino sucio, y yo no quise que se escogiese, porque si se hiciera tuviera los ensayes por mas inciertos, y quitado algo de lo malo saldria mejor, y tambien ahondando mas los pozos.
El metal de la mina de Valverde se trajo, y se ha hecho el ensaye, y acude como V.M. verá por la relacion. Doy orden de hacer allí una casa, y poner personas en la forma y para el efeto que lo de Cazalla.
Manda V.M. que le informe de las personas que seben poner en estas fábricas. Desde que vine ando buscándolas: halladas, daré noticia á V.M. Los que hubieren de ponerse conviene que sean de mucha confianza, y que se les den buenos salarios. Los que hasta agora se ponen son cortos, y no pueden ser las personas cual conviene.

miércoles, 29 de julio de 2009

LAS MINAS DE PLATA DE GUADALCANAL - 55


Continuación del libro editado por Miguel del Burgos en el año 1831, NOTICIA HISTÓRICA DOCUMENTADA DE LAS CÉLEBRES MINAS DE GUADALCANAL. Tomo I
(Se mantiene la ortografía de la época)
Respuesta á la carta de Agustin de Zárate de 15 de junio de 1556 sobre los negocios de las minas.
Contadurías generales, núm. 3072
26 de junio de 1556

EL REY.- Agustin de Zárate mi criado. Teniendo escrita la que va con esta, llegó la que me escribistes á los quince deste, y fue muy bien inviarme la información sobre la cuantidad del metal para deshacer los intereses de Juan de Xuren.
La relacion que inviastes de lo que ha procedido desas minas, y de lo que dello se ha gastado y pagado las libranzas que he mandado hacer, vino buena. Por ella parece que con los diez cuentos que contais por el plomo fundido y metal sacado, que estará ya todo afinado, sobran veinte y cinco cuentos poco mas ó menos, de los cuales habeis de hacer pagar quince mil ducados á Diego de Cazalla para el pan de Oran, y otros treinta mil ducados á Martin Espinola, y lo otro servirá para los dineros que habeis de proveer á don Francisco, y para los gastos que él hace, y para pagar mil é quinientos ducados que etan librados á Justo Walter y no vienen puestos en la cuenta, y para el plomo que habeis comprado en Cádiz; y porque las dichas partidas conviene que se cumplan y paguen luego, dareis mucha prisa en que toda la plata que tuviéredes sacada vaya á Sevilla y se haga moneda porque no haya falta en cumplirlas, y de lo que mas se hobiere sacado de las dichas minas en este mes se cumplirán los veinte mil ducados del príncipe Andrea Doria, y de lo que se sacare en el mes de julio de mas de los otros veinte mil ducados que se han de dar al dicho Martin Espinola otros veinte é cuatro mil ducados, como vereis por la libranza que será allá luego.
Como os escusais de declarar lo que procederá desas minas cada mes poco mas ó menos para el tino que acá se podrá tener para lo que se de librar y consignar en ellas, escribo á don Francisco que mire lo que ha rentado en lo pasado, y teniendo consideración á ello y á lo que de presente rentan, y á lo que procederá de los pozos nuevos que se abren, vea lo que mas atinadamente que ser pueda, lo que podrán rentar cada mes de aque adelante hasta fin del año venidero de quinientos é cincuenta y siete á poco mas ó menos, y me avise dello. Juntaros heis con él para esto, y procurad que venga la cuenta lo mejor que ser pudiere, porque conviene mucho á mi servicio entenderlo.
El aviso que me dais de cómo acuden los metales está bien.
En lo del palio que os mandé que diésedes para el Santísimo Sacramento de Guadalcanal podreis gastar en él hasta doscientos ducados con que decís que se acabará muy bien.
Tendreis cuidado de inviar de quince á quince dias la relacion de lo que procediere desas minas.
Cuanto á lo de la jurisdicción para castigar los hurtos y fraudes, y otras cosas, por lo que don Francisco me ha escrito, veo que conviene proveer de un alcalde para esas minas y las otras desa comarca, y entretanto que él vá podreis usar de la jurisdicción que á esto toca, y castigar los culpados conforme á justicia, tomando para ello algun letrado, y haciéndole pagar por su trabajo lo que os pareciere. Y mando que tome razon desta Francisco de Almaguer mi contador. De Valladolid á veinte y seis dias del mes de junio de mil é quinientos é cincuenta y seis años.- Señalada de los del consejo de la haciendad de su Magestad, esceto el doctor Velasco.

martes, 28 de julio de 2009

DE VIAJANTES EN LA SIERRA NORTE Y SUR DE EXTREMADURA EN LOS AÑOS CINCUENTA DEL SIGLO XX


José María Álvarez Blanco

En homenaje a Juan Antonio Torre Salvador,
“Micrófilo” (1857-1903), escritor maldito, autor
de “Un capítulo del fol-klore guadalcanalense” (1891), a quien la intolerancia borró su nombre del callejero del pueblo

La memoria, esa función cerebral exclusiva de nuestra especie, no deja de asombrarme en aspectos como el que da origen a este texto. Por eso me he preguntado muchas veces: ¿por qué recuerdo en su integridad sin el mínimo fallo, con el paso de los años, las décimas “Cuentan de un sabio…” de Calderón de la Barca y “Admirose un portugués…” de Nicolás Fernández de Moratín, y de una cantinela guasona, que recitaban los viajantes en la Tienda de mi Padre hace casi 60 años, sólo puedo reproducir, y mal, una línea o verso?. En estas cuitas me hallaba cuando se me ocurrió acudir al Santo Buscador – intuirá el probable lector que no me refiero a San Antonio de Padua, sino al cibernético San Google – que mire Vd. por donde, tampoco me resolvió el problema, ya que si bien me llevó a un foro de un ciudadano de la vecina Fuente del Arco, le pasaba igual que a mí, pues sólo reflejaba la frase “En Llerena está la cosa buena”, que como veremos más tarde no era la exacta, y por supuesto al texto le faltaba casi todo, para estar completo.
De repente se me ocurrió telefonear al antiguo colaborador de mi Padre, exitoso empresario, gran amigo y excelente persona, que se llama Eduardo Saavedra Moreno. Cuando le conté el motivo de mi llamada, él que ha dedicado toda su vida al comercio, no tardó ni un segundo en repetirme el dicho, que circulaba por entonces en boca de los sufridos miembros del gremio de los viajantes que visitaban nuestra comarca.
La pequeña historia es la siguiente. Había un viajante con ínfulas poéticas, que necesitaba que su empresa le remitiera fondos y se los solicitó a su jefe con el siguiente telegrama en verso:

En Alanís,
negocio no conseguí
Cazalla,
está que estalla,
Constantina,
está que trina,
En Guadalcanal,
na,
mande fondos a Llerena,
por si está la cosa buena.

La respuesta del jefe, también por vía telegráfica, y que no se hizo esperar, fue la siguiente:

Devuelva usted las maletas
y váyase a hacer puñetas
no quiero viajantes poetas.

Penoso trabajo el de aquellos viajantes, gente dicharachera e ingeniosa que sobrellevaba con humor una dura profesión, que comportaba prolongados viajes en trenes arrastrados con máquinas de vapor que lo ponían a uno perdido de carbonilla, cargados de maletas, y que les obligaba a pasar casi toda la semana lejos de la familia en las pensiones de los pueblos.

A decir verdad, aquellos viajantes algunos de cuyos nombres recuerdo (Martínez, Ossorio, Ramos ... etc.), además de ser enormemente simpáticos tendían a considerarnos “catetos” por el mero hecho de ser de pueblo, -(en Madrid donde escribo, los castizos dicen ahora “pardillos”) - y a veces no dudaban en practicar el fino arte del vacile con los paisanos de la Sierra. Sobre un vacile practicado por un viajante publiqué, hace 18 años, en la Revista de Feria de 1991, el texto que reproduzco a continuación, firmado con un seudónimo que era un homenaje a mi Padre, José María Álvarez Medina, más conocido como Pepe el de la Tienda. La anécdota sucedió en la Barbería, que estaba situada en la Plaza, entre un viajante sevillano y Manolo Escote Gallego inolvidable amigo de mi padre y mío. La titulé “Cuernos en la barbería”, pero igual hubiera valido “El viajante viajantado” y decía así:

CUERNOS EN LA BARBERIA

Yerra el lector si supone, por el título de estas lí­neas, que el asunto se refiere a una infidelidad conyugal consumada en una peluquería, que en Guadalcanal, donde ocu­rrió la historia, se denomina con el vocablo cervantino cuando se trata del establecimiento de caballeros.

Los hechos ocurrieron una tarde de verano de los años 1950. Fueron protagonizados por ese singular y entrañable guadalcanalense llamado Manuel Escote, y por un viajante, cuyo nombre ni conocemos ni hace al caso. Baste saber que era sevillano, chaparrito y vacilón. El escenario fue la barbería de Manolo, sita en la impar plaza de España de Gua­dalcanal, frente a la estatua de A. López de Ayala, aquel que temía "más al olvido que a la muerte". Serían las prime­ras horas de la tarde en las que la tranqui­lidad de la pla­za, mientras los naranjos agrios aguantaban impávidos la ca­nícu­la, era absoluta.

La barbería, como la tenía puesta Manolo, se diferen­ciaba muy poco de las de otros pueblos de Andalucía. El de­talle distintivo era una hermosa cornamenta de ciervo, que había en la pared que quedaba a la derecha de la puerta, y que cumplía la utilitaria misión de perchero. Se trataba de las astas de una pieza no cobrada por Manolo, sino de un re­galo que le había hecho uno de sus hermanos* aficionado a la caza mayor, ya que nuestro protagonista, empedernido caza­dor, lo era de las especies pequeñas que abundan en nuestro término.

Aquella tarde Manolo, después de haberse levantado de la siesta, abrir la barbería, y haber leído el ABC, daba cuenta del crucigrama de Cova con la facilidad acostumbrada.

De pronto la cortina dejó entrar la luz de la plaza, y una voz netamente sevillana irrumpió en la estancia.

-Buenas tardes, maestro. Aquí vengo, a ver si me hace Vd. un buen arreglo.

Manolo, al mismo tiempo que se levantaba del sillón girato­rio en el que se encontraba, contestó:

-Buenas tenga Vd. Veremos lo que podemos hacer.

El cliente se acomodó en el sillón del que Manolo aca­baba de levantarse. Manolo le aplicó el paño blanco, y tras ajus­tar el respaldo a la altura del cogote, empezó su faena, ex­tendiendo jabón con la brocha sobre el rostro de su des­cono­cido cliente. Éste, que ya había reparado en los hermo­sos cuernos que adornaban la pared de enfrente, no pudo re­primirse las ganas de vacilar con Manolo, y con la entona­ción ambigua que el caso requería, pausa­damente dijo:

-Maestro, digo yo que buenos cuernos tiene Vd... a­quí.

-Mire Vd. qué casualidad -respondió Manolo sin in­mu­tarse mientras continuaba su cometido- precisamente son del úl­timo viajante que pasó por aquí, que se los dejó ol­vida­dos.

El viajante, tras la sorpresa de la respuesta, encajó el golpe con deportividad. En Sevilla, en más de una ocasión tomando unas copas con amigos de su gremio, decía que había ­que andarse con cuidado con alguna gente de pueblo, porque había algunos, como el barbero de Guadalcanal, que no se cortaban un pelo.

PEPE SHOPSON
Madrid, Julio 1991.

*Isidro, empleado jubilado de TVE, autor del libro “Vivencias y convivencias con la caza” recientemente publicado.

La cantinela del telegrama y la coña marinera de los cuernos son de una fecha que no puedo precisar, pero temo no equivocarme mucho si afirmo que se produjeron entre 1945 y 1950. Comprenderá el lector que en aquellos tiempos en que “España era una unidad de destino en lo universal”, la única forma posible de abordar los problemas sociales era mediante el humor, en su variante más genuina, el cachondeo celtibérico.

Por la misma fecha, un escritor neoyorkino, hoy famoso tanto por la calidad de sus textos, como por la que después fue su exuberante esposa, - el avisado lector habrá adivinado que me refiero a Arthur Miller (1915 - 2005) –estrenaba el 10 de febrero de 1949 en el Teatro Morosco de Nueva York, su famosa obra “La muerte de un viajante” con Lee J. Cobb en el papel del protagonista, el viajante Willy Loman. Desde ese día no ha dejado de representarse en todo el mundo, habiendo quedado como una de las obras maestras del teatro norteamericano moderno. Recuerdo, hace ya bastantes años, haber asistido en el Teatro Bellas Artes de Madrid, a una representación dirigida tal vez por José Tamayo, en el que ese pedazo de actor llamado José Luis López Vázquez, interpretaba el papel del viajante y que poco tenía que envidiar a la maestría del actor americano antes citado. Cuando escribo estas líneas se repone una vez más en Madrid, en una versión del director argentino Mario Gas. Las razones por las que en la misma fecha se abordaba, en dos lugares separados por miles de kilómetros, la figura del viajante en claves tan opuestas, humorista aquí y trágica en Nueva York, son tan obvias que me abstengo de comentarlas.

Madrid, julio 2009

lunes, 27 de julio de 2009

LAS MINAS DE PLATA DE GUADALCANAL - 54


Continuación del libro editado por Miguel del Burgos en el año 1831, NOTICIA HISTÓRICA DOCUMENTADA DE LAS CÉLEBRES MINAS DE GUADALCANAL. Tomo I

(Se mantiene la ortografía de la época)
Las minas que fuistes visitando de camino, aunque decís que no han salido de provecho, ved si será bien hacerlas ahondar para si se pudiese descubrir algun metal, pues, como sabéis, lo de la superficie comunmente no sale tal como lo que se halla mas bajo.
Hareis muy bien en detener á Ramoin para que lleve mejor entendido lo que ha de hacer en Aracena; y si alli no se hobiere de asentar fábrica y pareciere que se debe fundar en Cazalla, pues es la persona que conoceis, podreisle remover y ordenar que vaya á la parte que mejor os pareciere.
Lo que dais á entender que convendrá poner juez para esas minas, me parece ser necesario, y este podrá servir de lo mismo para las otras desa comarca, y con esto Zárate quedará mas desembarazado para la, administracion.
Aunque Zárate me envió una relacion de lo que ha procedido desas minas, y de lo que dellas se ha gastado y librado, y conforme á ella se han sacado al respeto de veinte cuen tos al mes, él se escusa en su carta de no declarar el tino que se puede tener de lo que se sacará de aqui adelante en cada mes, y porque esto es muy necesario saberse acá para ]as cosas que se han de proveer y pagar, vereis la cuenta de lo pasado, y teniendo consideracion á lo que de presente se saca, y á lo que se podrá, sacar de los otros pozos que de nuevo se abren, mirareis lo mas atinadamente que pudiéredes á poco mas ó menos la cantidad de plata que se podrá sacar en cada mes hasta fin del año venidero de cincuenta y siete, asi en los meses del verano como en los del otoño é invierno y primavera, y avisarme heis dello con este correo.
- En lo de los alemanes habeis hecho muy bien en avisarme del número que dellos será menester, y como conviene que sean todos oficiales, porque lo escribiré luego á Flandes para que los que hobieren de venir sean desta condicion; y de los que ahí estan, procurareis que se detengan y conserven los que fueren de provecho lo mejor, que ser pueda.
Mucho he holgado que residais en esa fábrica en la tienda que habeis puesto, porque será muy provechoso para todo lo que se hubiere de hacer, y se despachará con mas brevedad; pero mirad que si trujere, inconveniente para vuestra salud, os paseis á la villa aunque, se dilate algo mas lo que hobiéredes de hacer. Y en lo que decis sobre los gastos de todo, se terná memoria para gratificároslo, y avisareis de los dineros que serán menester demas de los que se libraron cuando de acá partistes para que se provean. Y mando que tome la razon de esta Francisco de Almaguer, mi contador. De Valladolid á veinte y seis de junio de mil quinientos cincuenta y seis años.- La Princesa.- Por mandado de S. M., su Alteza en su nombre.- Juan Vazquez.- Señalada de Gutierre Lopez de Padilla, y el contador Almaguer, y Antonio de Eguino, y el licenciado Valderrama, del consejo de la hacienda de S.M.

domingo, 26 de julio de 2009

Los vinos de Guadalcanal

Marcelino Díaz Taboada, Ingeniero Técnico Agrícola y miembro de la Cofradía del vino “Rivera del Guadiana”, nos ha ofrecido en la mañana de este domingo festividad de Santa Ana, una interesante charla sobre los famosos vinos de Guadalcanal.

Nos decía, que por poner una fecha de referencia, podíamos pensar que los vinos aparecieron en Guadalcanal hacia el año 1241, tras la conquista de la villa por la Orden de Santiago. Aunque posiblemente, al igual que ocurrió en Constantina, ya en tiempo de los romanos se cultivaban cepas.

Lo que sí es seguro, es que durante la permanencia de los almohades el cultivo se abandonó, ya que como todos sabemos, el Islam prohibía el consumo de vino, al contrario de los cristianos, para los que representa la sangre de Cristo.

Los vinos de Guadalcanal eran blancos, que añejaban muy bien.

Del prestigio que tuvieron los vinos de Guadalcanal, lo podemos ver en la literatura de los siglos XVI y XVII. Cervantes en sus “Novelas Ejemplares” los nombra en dos de ellas: "Rinconete y Cortadillo" y "El Licenciado Vidriera". Parece ser que Cervantes era entendido en vinos por los detalles que hace en sus novelas y la relación de buenos vinos de diferentes zonas de España. Otro autor que habla de los vinos de Guadalcanal es Mateo Alemán, en su libro “Guzmán de Aznalfarache”.

Los vinos se exportaban a América a través de la Casa de Contratación en Sevilla. En América hacía falta vino para el consumo y la para la liturgia. Es posible también, que las primeras cepas que se llevaron fueran de Guadalcanal.

Fray Bartolomé de las Casas, apóstol de los indígenas, también habla de la bondad del vino de Guadalcanal, que según escribió “daba a los indígenas cristianamente”, es decir, en poca cantidad.

Hernán Cortés también uso el vino de Guadalcanal como intercambio con los indígenas, ya que les ofrecía el “apreciado vino añejo de Guadalcanal” para hacer alianzas contra sus enemigos.

El vino de Guadalcanal estuvo muy bien valorado y fue muy rentable su exportación a América, ya que se vendía a dos reales una arroba en España y en Nueva España el precio subía hasta cinco reales, que compensaba gastos de transporte y riesgos.

En 1560 es cuando más se exporta. Se construyen monumentales haciendas donde se hacía la transformación de la uva en vino, prueba de ello tenemos la hacienda de la Florida, Bodega del Rey, etc.

El vino de Guadalcanal sufrió su declive a partir de 1640, por varias circunstancias, curiosamente una de ellas, por su calidad. La zona principal que competía con nuestros vinos fue la del Aljarafe, pero los vinos eran de menor calidad y a la hora de pagar impuestos por una pipa que tenía 27 arrobas y media, el de Guadalcanal pagaba 12000 maravedíes y sólo 9000 el del Aljarafe. Otra de las causas fue el traslado de la Casa de la Contratación, de Sevilla a Cádiz, donde se inició el envío de vinos de la zona de Jerez y el Condado de Huelva.

Sin embargo aunque se fue perdiendo participación en la exportación, en Guadalcanal se siguieron plantando viñas, ya que la producción se desvió para producir aguardientes, que también fueron muy conocidos los de Cazalla y Guadalcanal, exportándose igualmente al mercado americano este aguardiente.

Por último, la Filoxera. Sobre 1868 se detectó en Francia las primeras consecuencias de este insecto procedente de los vinos que se importaban de América, que atacaba a las raíces de las cepas europeas. Comenzó en Francia y se fue expandiendo por toda Europa, como avanza una gota de aceite, al parecer, cuarenta kilómetros por año. Así llegó a Gerona y Málaga en 1878, y a la Sierra Norte en los últimos años de ese siglo o primeros del veinte.

Se intentaron varios remedios: Inundar los campos, pero las cepas no aguantaban encharcamientos. Plantar vides americanas, no producía uva de calidad. Cruzar cepas americanas y europeas, formando híbridos con las raíces protegidas, pero la uva de estos híbridos, tampoco era de calidad, aunque después de varias generaciones fue mejorando. Sin embargo en España está prohibida la producción de estos híbridos para hacer vino, desde el año 1951, y sólo en Galicia aún se permite.

La última prueba fue la siembra de vides americanas y al año siguiente se poda y se le pone una púa de vides europeas. Con este sistema se ha conseguido volver a las vides anteriores a la llegada de la enfermedad de la filoxera, y con la misma calidad. Con esto se solucionó el problema, pero en Guadalcanal no se reanudó la siembra de viñas.

Sin embargo, Guadalcanal sigue teniendo las condiciones para cultivar de nuevo vides y producir sus famosos vinos. Tenemos climatología: Diferentes temperaturas de noche y de día, refresca por la noche y las parras pueden descansar y trabajar en el nuevo día. Condiciones del suelo: La viñas se dan en suelos pobres. Terrenos en pendiente, buen drenaje. Buena altura: Capitana 960 metros, casco de la villa, 600 metros. Altitud media 650 metros. Así que excelente para el cultivo.

¿Qué se podría hacer?: Primero, un estudio documental serio sobre estos vinos de Guadalcanal. Segundo, instalación de paneles diciendo que aquí se hacía este vino. Por último, estudiar de hacer una plantación con las variedades tradicionales que existieron antes de la llegada de la filoxera.

Finalizó su ponencia haciendo referencia a Luis Chamizo, escritor extremeño que se casó en Guadalcanal y de donde fue alcalde durante unos meses. Recitó unos versos contenidos en el libro El Miajón de los Castúos, titulado “La Viña del Tinajero”

Fue muy aplaudido por los numerosos asistentes y recibió una reproducción de la iglesia de Santa Ana, lugar donde se celebró la conferencia.

A continuación realizó una explicación de la forma de realizar la cata de los vinos, donde todos los asistentes degustaron diversas variedades del vino extremeño denominación de origen “Rivera del Guadiana”.

sábado, 25 de julio de 2009

Guadalcanal y la Orden de Santiago

Dentro de las Jornadas Patrimoniales de Guadalcanal, hemos asistido hoy a una interesante charla realizada por Manuel Maldonado Fernández, sobre la relación de Guadalcanal con la Orden de Santiago.

Realizó la presentación del conferenciante el Teniente Alcalde, Eduardo Cordobés, que dijo: Manuel Maldonado Fernández, natural de Trasierra (Badajoz), es Licenciado en Ciencias Biológicas y Catedrático de Biología y Geología en el IES “San Isidoro” de Sevilla, donde ha desarrollado la mayor parte de sus treinta y seis años de docencia.
Como historiador lleva varios años dedicados al estudio de la Orden de Santiago, especialmente centrados en Llerena y su partido histórico, en el que se encuadraba Guadalcanal hasta 1835. Estas investigaciones han dado como fruto la publicación de varios libros sobre la Historia de los pueblos santiaguistas de Casas de Reina, Llerena, Reina, Trasierr
a, Valencia de las Torres y Valverde de Llerena.
Asimismo colabora en publicaciones especializadas de ámbito nacional y autonómico, como la Revista de Estudios Extremeños, Archivo Hispalense o Chrónica Nova. En ellas se abordan aspectos que se han particularizado y desarrollado en numerosos Congresos, Jornadas y otros eventos interesados en la Historia de la Orden, sus pueblos y su gente, así como en más de setenta artículos publicados en la revista de Feria y Fiestas de Guadalcanal, y en las equivalentes de los pueblos santiaguistas del entorno de Llerena.
Su relación con Guadalcanal, aparte la propia de la proximidad geográfica, ya se inició en su infancia con la asistencia a la populosa feria ganadera del Coso, allá por los años cincuenta, continuando en su juventud con visitas periódicas a sus magníficas instalaciones deportivas. Ahora, en la madurez, continúa esta relación especialmente atraído por su voluminoso e interesante Archivo Histórico Municipal, al que ha visitado en más de cien ocasiones durante los últimos nueve años y al que considera uno de los mejores de los pueblos que en su día pertenecieron a la Orden de Santiago.
Estas visitas han servido, además de ampliar conocimientos sobre la Historia General de dicha Orden, para publicar varios artículos en la Revista de Feria y Fiestas Patronales de Guadalcanal, tales como:
- “Gobierno del Concejo de Guadalcanal bajo la jurisdicción de la Orden de Santiago”, en la de 2001.
- “El término de Guadalcanal desde su origen hasta finales del Antiguo Régimen”, en la de 2002.
- “Economía y sociedad en Guadalcanal durante el Antiguo Régimen”, en la de 2003.
- “El clero y la religiosidad en el Guadalcanal del Antiguo Régimen”, en la de 2004.
- “Las ordenanzas municipales de Guadalcanal en el siglo XVI”, en la de 2005.
- “Guadalcanal, Extremadura y la Orden de Santiago”, en la de 2006.
- “Comunidades de pastos entre las encomiendas de Reina y Guadalcanal”, en la de 2007
- “La Guerra de la Independencia en Guadalcanal, en la de 2008.
- Y otro de próxima aparición en la de este año, titulado “Alternativas en la jurisdicción de la villa santiaguista de Guadalcanal”.

Aparte estas publicaciones en la revista local, ha difundido el nombre y la Historia de Guadalcanal más allá de su entorno inmediato, gracias a otros artículos publicados en libros y revistas de mayor difusión. Son los casos de los estudios titulados:
- “La encomienda santiaguista de Guadalcanal”, publicado en la Revista de la Diputación Provincial de Sevilla (Estudios Hispalenses) en el año 2002.
- “La feria de Guaditoca”, publicada en las Actas del Congreso Internacional “550 Feria de San Miguel”, Zafra, Septiembre de 2004.
- Y otro de próxima aparición en la Revista de Estudios Extremeños denominado “La villa y encomienda santiaguista y extremeña de Guadalcanal”.
Con este amplio historial y con la asistencia de numeroso público y en un ambiente que habrá resultado envidiable para los participantes de otros actos de las jornadas, se desarrolló la disertación de Manuel Maldonado sobre la relación de Guadalcanal con la Orden de Santiago, desde mediados del siglo XIII hasta el XIX.

Después de esta presentación, el conferenciante apoyado por algunas fotografías, a las que acudió en contadas ocasiones, fue explicando cronológicamente la historia de esta orden de monjes-soldados, que ayudaron a diferentes reyes de León y Castilla, a la reconquista de los territorios de la península ibérica, que durante siglos estuvieron en poder de los árabes.

Hasta que los Reyes Católicos tomaron todos los poderes –el rey asumió el cargo de Gran Maestre de todas las Órdenes que existían-, el Maestre era el máximo dirigente de la misma, dependiendo directamente de Roma.

Las villas santiaguistas gozaron de mucha libertad para organizarse, ya que en el caso de Guadalcanal, prácticamente todas las tierras pertenecían al Concejo y eran comunales, es decir, no existía la propiedad privada y se arrendaban cada año, a los vecinos de la villa interesados en cultivarlas.

Desde muy pronto, aproximadamente desde el año 1522, Guadalcanal dispuso de unas Ordenanzas Municipales, donde estaban recogidas toda la legislación para la gobernabilidad de la villa. En ella se recogían desde los cereales que se podían sembrar, hasta los árboles que se podían plantar, cuando se podían cortar, qué se podía exportar y que se podía importar de otras villas de la comarca. Se cuidaba de la calidad de las aguas, se comprobaban diariamente las pesas y medidas que se usaban en los diferentes establecimientos, etc. etc.

También explicó Manuel Maldonado que en esta sociedad santiaguista, los alcaldes y demás cargos se elegían democráticamente entre todos los vecinos, y por un tiempo establecido. Esto fue así hasta que los reyes asumieron el cargo de Gran Maestre y poco a poco estos cargos fueron nombrados por ellos, e incluso la villa perdió el derecho a juzgar a los que hubieran incumplido las leyes. Posteriormente Guadalcanal recuperó este privilegio, pero tuvo que comprarlo aportando varios millones de maravedíes, por lo que fue necesario pedir préstamos y embargar las tierras comunales, siendo necesario ir vendiendo las mismas, para hacer frente a la deuda.

Las Villa aportaba el 10% como diezmo, que a partir de mediados del siglo XVI, a su vez el rey vendió la mitad de lo recaudado por estos impuestos, al Hospital de la Sangre de Sevilla, por lo que nos podemos sentir orgullosos de haber participado en la construcción y mantenimiento de este hospital, durante siglos.

Finalizó el conferenciante agradeciendo la atención que le habíamos prestado, así como al Alcalde y Teniente Alcalde, haberse podido dirigir a todos nosotros.

Al finalizar su disertación, fue muy aplaudido por los asistentes y a continuación se inició un coloquio con preguntas de varias personas, a las que fue respondiendo con toda serie de datos sobre el tema relacionado.

Finalizó el acto agradeciéndole por parte del alcalde y teniente alcalde, su interesante charla sobre la Orden de Santiago, haciéndole entrega de un obsequio que representa esta restaurada iglesia de Santa Ana, Monumento Histórico Nacional.

En las fotografías pueden ver diferentes momentos del desarrollo del acto y en la última de ellas, al periodista y escritor Antonio Burgos, charlando con Manuel Maldonado al final de la conferencia.

viernes, 24 de julio de 2009

II JORNADAS PATRIMONIALES SANTIAGO Y SANTA ANA


Durante la mañana de hoy, se han celebrado en la iglesia de Santa Ana (antigua iglesia parroquial y no ermita como la ha nombrado uno de los conferenciantes), los actos programados dentro de las Jornadas Patrimoniales Santiago y Santa Ana.

En primer lugar intervino el arquitecto Oscar Gil Delgado, que realizó una amplia explicación, sobre el proceso de restauración de la iglesia, mostrando fotografías de antes y después de la reconstrucción y las diferentes fases y estudios realizados en alguna de las áreas del edificio.


A continuación el responsable de la restauración del interior del templo, Carlos Núñez, fue explicando paso a paso, los diferentes trabajos realizados, sobre paredes, cúpula y demás elementos de la iglesia, que han hecho posible la recuperación de pinturas en paredes, en algunos arcos y sobre todo, la restauración del techo de madera, donde también se han descubierto pinturas de la primera época de la iglesia.

Interesante fue también la parte dedicada al Centro Emisor de Televisión de Guadalcanal (antena del Penigote o Hamapega). Juan José Hernández González-Meneses, ingeniero de comunicaciones, explicó a todos los presentes, la importancia que tuvo y sigue teniendo este centro emisor para todo tipo de comunicaciones, no sólo para toda Andalucía,
ya que cubría gran parte de Extremadura y norte de África.

Juan José Hidalgo Fernández, técnico de radio enlace, muy relacionado laboralmente con el centro emisor de Guadalcanal, explicó las diferentes etapas por las que pasó el referido centro, haciendo un emocionante recorrido de los años en que tuvo contacto con todos los técnicos y vigilantes de las instalaciones –algunos de ellos presentes en el acto-, contando las vicisitudes que vivieron. Aprovechó para aclarar que aunque el centro emisor de Guadalcanal tuvo que poner muchas veces la famosa “manta”, la mayoría de las veces fue por causas ajenas a ellos. Mostró varios carteles con los diferentes textos que se usaban según la anomalía que se producía, e incluso alabó la profesionalidad de los empleados, y enseñó unas fotografías donde aparecían dos trabajadores que sostenían dos antenas parabólicas, que debido al fuerte viento estaban dificultando la transmisión de algún programa, nos figuramos, importante.


En diferentes momentos del acto, pudimos ver la actuación de las bailarinas de la Escuela de Baile “Sacromonte”, de Guadalcanal.

Igualmente pudimos disfrutar a continuación la actuación de la bailarina contemporáne
a Eva Degois, con música al piano del joven Abraham López y un montaje audiovisual de Ernesto Zelayeta, del grupo Eklektik art un colectivo de artistas plásticos que tiene su base de operaciones en Sevilla capital. Durante los últimos años este grupo, que se comenzó a reunir en torno al dibujo, ha realizado una serie de exposiciones en distintos pueblos de la provincia como Carmona, Écija y San Nicolás del Puerto.


El colectivo ha montado una exposición en la Iglesia de Santa Ana, con pinturas, esculturas, dibujos, titulada “Encuentros y Desencuentros”, donde se exponen obras de Fernando Parrilla, L´auro, Alberto Carmona, John Bradford, Fernández Mariscal, Rosa González, Juan López, Lopez Taillefert, Jesús Puertas y Juan Villa, de las que les ofrecemos algunas de ellas.

Por último, al final del camino del Humilladero del Cristo, quedó inaugurado el monumento que se ha realizado, con parte de la antena que ha permanecido en el monte de Hamapega, por espacio de casi cincuenta años.